Remedio capilar

Expertos en salud capilar coinciden: “La Nivea de lata azul es una crema buenísima, pero se convierte en la mascarilla nutritiva que necesita tu pelo si la combinas con aceite de coco”

Imagen generada con IA.
Álvaro Olivero

Con el fin del verano, la exposición al sol, el agua salada o el cloro pueden dejar el cabello áspero, opaco y con las puntas debilitadas. A esto hay que añadirle que, durante el otoño, muchos ciudadanos perciben una caída temporal. Debido a esto, un truco casero compuesto de Nivea y aceite de coco supone una interesante opción para ganar en hidratación y mejorar la apariencia de la fibra capilar.

Antes de aplicarlo a tu cuero cabelludo, los expertos sugieren preguntar a un profesional para analizar qué necesita cada melena. Si la caída es notoria, se mantiene en el tiempo o genera ansiedad, lo más adecuado es pedir cita con el tricólogo. Un remedio doméstico puede mejorar tu aspecto, pero no sustituye el papel de un especialista ni es capaz de hacer un diagnóstico constatable.

Para qué sirve esta mezcla

El bote azul de crema Nivea es conocido por sus efectos hidratantes para la piel y su textura espesa. Junto con unas gotas de aceite de coco, algunas personas la utilizan como mascarilla para el pelo. La combinación pretende aportar brillo y suavidad, particularmente en puntas que se sienten secas y deterioradas.

El aceite de coco contiene ácido láurico, además de minerales y vitaminas. En esta unión, se le adjudica la posibilidad de proteger el cabello de factores externos, como el calor excesivo de las planchas o el riesgo que suponen los rayos UV, y de colaborar a nutrirlo. Por su firmeza, la crema también puede ayudar a conservar la hidratación y a someter el frizz.

Cómo preparar y aplicar la mezcla

Para elaborar correctamente la mascarilla, se deben añadir unas gotas de aceite de coco a una cucharada y media de crema Nivea. La cantidad del primer ingrediente debe ser comedida para que la preparación no quede demasiado aceitosa. Antes de aplicarla, se puede juntar en un recipiente hasta conseguir un compuesto homogéneo.

La ejecución debe limitarse de medios a puntas, evitando la raíz y el cuero cabelludo, ya que se trata de una composición pesada. Se recomienda dejar actuar durante 20 minutos y, a gusto personal, se puede cubrir el cabello con una toalla. Acto seguido, se enjuaga con agua templada y se lava el pelo como siempre.