Muere Álvaro Figueroa, conde de Romanones e hijo de la espía Aline Griffith
El padre de Lulu Figueroa sufrió un ictus hace 10 años
La última vez que se le vio en público fue en el funeral de su madre
Álvaro Figueroa, cuarto conde de Romanones ha fallecido a los 76 años. La muerte del aristócrata, uno de los tres hijos de Aline Griffith, se produjo el día 21 de marzo, aunque no ha sido hasta ahora cuando se ha conocido la noticia. Figueroa había sufrido un ictus hace casi una década que le ocasionó importantes lesiones. Sin duda, una triste noticia para su familia, que ha confirmado que su funeral tendrá lugar a principios del mes de abril en una iglesia del barrio de Salamanca de Madrid.
El cuarto conde de Romanones nació el 21 de febrero de 1949 y destacó a lo largo de su vida por mantener un perfil bajo y por su discreción. Nunca le gustó estar en el foco mediático, sobre todo, después de la lesión que sufrió hace 10 años y tras la cual se fue debilitando su salud poco a poco. El aristócrata tenía paralizada la parte izquierda del cuerpo e incluso asistió al funeral de su madre en una silla de ruedas.
Sufrió un ictus en 2015
Álvaro Figueroa se encontraba en Marbella cuando, en octubre de 2015 sufrió un accidente cerebrovascular. Tras pasar un tiempo ingresado fue dado de alta y continuó con su proceso de recuperación en Madrid, en la casa que su madre tenía en el exclusivo barrio de El Viso. Junto a ella ya vivía desde su divorcio de Lucila Domecq, hermana de Sandra Domecq -primera mujer de Bertín Osborne-.
La pareja se casó en 1973 en Jerez de la Frontera y tuvo cinco hijos: Cristina, Carla, Álvaro, Lucila (Lulu) y Alonso. De todos ellos es a Lulu a la que más se conoce, aunque su hermana Carla acaparó la atención durante un tiempo por una relación que mantuvo con Willy Bárcenas.
La separación de Lucila Domecq supuso un duro golpe para Álvaro. Tanto que se compró un terreno en la conocida zona de peregrinación de Lourdes y se instaló allí en una caravana. Estuvo un tiempo pasando temporadas en la ciudad francesa y fue justo al volver a España cuando sufrió el ictus.
De hecho, a raíz del accidente no pudo estar presente en la boda de su hija Lulu con Adrián Saavedra, que se celebró en la finca Santiago. Una propiedad que pertenecía a la familia materna de la novia.
Sus últimas imágenes
Debido a que mantenía un perfil bajo y a que prefería estar alejado de los medios, apenas hay documentos gráficos públicos de sus últimos años de vida. No obstante, una de las últimas veces que se dejó ver en público fue precisamente en la despedida de su madre en diciembre de 2017.
Aline Griffith fue una de las figuras más destacadas de la historia de nuestro país en las últimas décadas. Periodista de profesión, la condesa de Romanones falleció a los 94 años, tras una fascinante vida en la que ejerció de modelo e incluso de espía -fue reclutada por la Office of Strategic Service de Estados Unidos, en la década de los años 50, durante la Segunda Guerra Mundial-. Era uno de los nombres más importantes de la alta sociedad, con una arrebatadora personalidad y un gran carisma.
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