Cada humano es único según la ciencia
Los expertos no dan crédito: encuentran en mitad del desierto de Atacama una montaña de 60.000 toneladas de ropa procedente de Europa que se puede ver desde el espacio
En 1984, la NASA envió 12,5 millones de semillas de tomate al espacio; en 1990 tuvieron que ser traídas de vuelta a la Tierra y se plantaron en 40.000 escuelas de 40 países
Hundieron un barco de 499 toneladas en el océano para crear un arrecife artificial que sirviera de refugio a la fauna marina
Cada humano es único, así lo afirma la ciencia. Los individuos que habitan, han habitado o habitarán este mundo somos muy especiales. De hecho, hay quien nos considera como una rareza cósmica por nuestras contradicciones y capacidades cooperativas y cognoscitivas. Es decir, somos animales muy singulares.
Ningún animal es capaz de calcular el tiempo con tanta exactitud como los humanos. Además, podemos apilar platos o piedras en un perfecto equilibrio. Es decir, nuestra capacidad para montar estructuras nos convierte en una especie de genios de la física.
Además, por medio de hábitos saludables somos capaces de perfeccionar nuestras vidas. Así, controlamos el entorno y lo adaptamos a nuestras necesidades, decidiendo cuándo nos dejamos llevar y cuándo no. Es decir, tenemos un gran poder para ser cada vez mejores. Que lo aprovechemos o no es otra cuestión, pero el potencial está ahí.
Otro detalle que nos hace únicos es que, en la gran mayoría, cada uno de nosotros nos creemos más inteligentes y atractivos que la mayor parte de la población. Es un comportamiento inherente al ser humano, da igual edad o cultura.
Además, el perfeccionamiento de la especie se ha ido produciendo tras siglos de evolución en los que hemos aprovechado el ADN de otras especies, muchas de ellas extintas, para ir mejorando la raza humana. Nuestras células han mutado para ser cada vez mejores a lo largo de la historia.
También la evolución fabricó una especie de máquina del miedo que nos sirve como método de supervivencia. Gracias a este temor somos capaces de sopesar riesgos reales y tomar medidas de protección adecuadas. Sin embargo, como humanos hemos sido capaces de manejar y manipular muchos de esos miedos. El pánico a conducir o volar ha sido domado durante años para que nos podamos subir a un coche o un avión sin caer en el terror sin nombre.
El humano es único, y la ciencia así lo confirma
Los humanos, pese a no ser capaces de leer mentes, sí que podemos interpretar a través de gestos, palabras o actitudes qué piensan otras personas. El hecho de que vistas de una forma u otra, por ejemplo, ya dice mucho de ti como individuo.
Además, no estamos solos en estos cuerpos. A nuestro lado hay trillones de bacterias y virus que contribuyen a hacernos como somos. Sus tamaños son ínfimos, por lo que no las podemos ver, pero están ahí haciéndonos más o menos saludables cada día.
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