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TRIBUNALES

Un marroquí acusado de violar y pegar a su novia en Mallorca admite que le examinó los genitales para ver si le había sido infiel

El procesado niega haber agredido a su pareja pero reconoce que le examinó las partes íntimas porque "se fue de marcha dejando a los niños en casa"

La víctima se ha desdicho de parte de las acusaciones durante el juicio: "¿eso lo he denunciado yo?"

Un marroquí viola a su pareja y la agrede con un palo de fregona delante de sus cuatro hijos menores en Mallorca

Un hombre de origen marroquí acusado de violar y pegar con un palo de fregona a su pareja delante de sus cuatro hijos menores en Mallorca ha negado todos los cargos durante el juicio, aunque ha admitido que le examinó los genitales para comprobar si le había sido infiel tras una noche de fiesta.

Así lo ha asegurado el procesado desde el banquillo de la Audiencia Provincial de Baleares, donde ha insistido en negar que agrediera sexualmente y pegara una paliza a su novia. Sin embargo, sí ha reconocido en varias ocasiones que quiso «comprobar» si había mantenido relaciones sexuales con otros hombres «porque se fue de marcha dejando a sus hijos en la casa».

La víctima, por su parte, ha afirmado no recordar prácticamente nada de lo ocurrido. De hecho, ha llegado a responder a la fiscal «¿eso lo he denunciado yo?» cuando se le ha preguntado si el 13 y el 14 de mayo de 2018 el hombre la intentó violar en el transcurso de una discusión y le propinó una paliza en el patio trasero de su vivienda del municipio de Manacor.

«No sé de dónde ha salido eso. Puede ser. A lo mejor estaba en estado de shock», ha respondido la denunciante en otro momento del interrogatorio de la representante del Ministerio Público. La mujer sí ha reconocido que el 13 de mayo el hombre le recriminó que había salido sola con una amiga y le acusó de haber mantenido relaciones sexuales con otros hombres, para lo cual le tocó los genitales.

Por otro lado, una mujer, familiar del acusado y amiga de la denunciante, sí que ha asegurado que presenció cómo el hombre propinaba a la víctima una paliza. La testigo se ha referido igualmente a la supuesta agresión sexual que ella le había comentado y ha asegurado que la víctima a día de hoy tiene miedo de su ex pareja.

En relación a esta paliza, uno de los agentes de la Guardia Civil que acudió al aviso del episodio de violencia en el domicilio ha afirmado que se encontró la casa «como si hubiera habido una batalla campal» y a los hijos de la pareja «muy asustados» y uno de ellos diciendo «que no pegue más a mamá». Sobre este episodio, el acusado ha asegurado que fue al revés, que era la hija diciendo «que no pegue más a papá».

Según el relato del agente de la Benemérita, el hombre reconoció que ha habido una agresión mutua porque le recriminaba que saliera de fiesta «teniendo niños que cuidar en casa».

En vista del desarrollo del juicio, la fiscal, que reclamaba inicialmente una condena de 12 años de cárcel por violación y uno por lesiones, ha modificado sus conclusiones para pedir que el acusado sea condenado a un año y 11 meses de prisión por agresión sexual sin penetración y cinco meses de prisión por las lesiones, teniendo en cuenta que el procesado ya entregó hace tiempo 10.000 euros a la víctima en concepto de reparación del daño y que la causa ha estado varios años paralizada.

La defensa mantiene la petición de absolución.