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SUCESOS

Cae una banda de carteristas rumanos en Mallorca: robaban a turistas y ancianos en los puntos más concurridos de la isla

Los ladrones operaban en el centro de Palma, la Part Forana y las inmediaciones de la Playa de Palma

Cae una peligrosa banda de carteristas rumanos que se hacían pasar por turistas para robar a sus víctimas en Mallorca

La Policía Nacional ha desarticulado a una organización criminal especializada en robar carteras y objetos de valor a turistas y personas mayores en zonas de gran afluencia de Mallorca. En total, han sido detenidas cinco personas, todas ellas de origen rumano.

La alarma social saltó tras detectarse un repunte significativo de sustracciones al descuido en el centro de Palma, así como en otros puntos neurálgicos de la capital balear y en la Part Forana. Esta acumulación de denuncias llevó a los investigadores a iniciar las gestiones necesarias para identificar y localizar a los responsables de esta cadena de robos que amenazaba la tranquilidad de residentes y visitantes.

A medida que avanzaban las indagaciones, los agentes pudieron constatar que no se trataba de delincuentes aislados, sino de un grupo perfectamente coordinado compuesto por personas de origen rumano con edades variables. Entre algunos de los miembros de esta red existían además lazos familiares, un factor que reforzaba la cohesión interna y la confianza dentro de la trama delictiva a la hora de desplegarse por distintas ubicaciones de la geografía mallorquina.

El modus operandi de los ladrones destacaba por una cuidadosa división de funciones y una elaborada estratagema para evitar ser detectados. Mientras uno de los integrantes era el encargado directo de apoderarse de la cartera u objeto personal de la víctima, un segundo miembro actuaba para ocultar la maniobra física de la sustracción. Por su parte, el resto del grupo asumía las labores de protección y logística: facilitaban la huida del ejecutor principal o bien se encargaban de esconder y trasladar lo sustraído lejos del lugar de los hechos de forma inmediata.

Para garantizar la efectividad de sus acciones y no infundir sospechas de inmediato, empleaban en muchas ocasiones un ingenioso engaño. Tras extraer el dinero en efectivo de la cartera sustraída, uno de los sospechosos se acercaba nuevamente a la víctima y le devolvía el monedero, haciéndole creer de manera convincente que se le había caído al suelo momentos antes. De esta forma, la persona robada tardaba en darse cuenta de la pérdida de su dinero, dando un margen de tiempo precioso a la organización para alejarse del lugar.

Una vez esclarecida la dinámica de la banda, la Policía Nacional estableció un dispositivo de búsqueda con sendos operativos en la zona del Arenal para dar con su paradero. La audacia de los investigados era tal que, momentos antes de ser interceptados por los agentes, algunos de ellos intentaron volver a sustraer las pertenencias a varios turistas en las inmediaciones de la Playa de Palma.

El grueso de las detenciones se ejecutó de forma escalonada entre el martes y el viernes de la pasada semana, días en los que cayeron los cuatro primeros integrantes acusados de hurtos continuados y de pertenencia a grupo criminal. El golpe definitivo a la estructura se produjo durante el fin de semana: una mujer perteneciente a la misma red, que intentaba abandonar la isla para eludir la acción de la justicia, fue interceptada y arrestada en el propio aeropuerto de Palma antes de que su vuelo despegara.

Las diligencias policiales posteriores confirmaron las sospechas de los investigadores, al probar que a la gran mayoría de los arrestados les constaban antecedentes por hechos de similar naturaleza. Asimismo, a uno de los hombres detenidos se le ha imputado un delito añadido de quebrantamiento de medida cautelar, dado que tenía prohibido judicialmente acercarse a menos de 300 metros de la Playa de Palma y vulneró dicha orden en repetidas ocasiones durante el tiempo en que fue vigilado en el marco de la investigación.

Tras ser puestos a disposición judicial, la autoridad correspondiente ha decretado la medida cautelar de prohibición de entrada a Mallorca para dos de los detenidos. Mientras tanto, la investigación policial continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.

Esta exitosa intervención ha sido liderada por el Grupo de Hurtos de la Policía Nacional, una unidad especializada creada en el mes de mayo e integrada en la Brigada Provincial de Policía Judicial. Compuesto por una decena de agentes, este grupo nació con la misión específica de reforzar aquellas áreas donde se registre un incremento de las sustracciones al descuido y de perseguir activamente a grupos especializados y delincuentes itinerantes focalizados en el carterismo.

Desde su puesta en marcha, la efectividad del Grupo de Hurtos ha quedado plasmada en sus cifras, habiendo realizado más de 50 detenciones, la mayoría de ellas in fraganti, en puntos clave y turísticos como la Playa de Palma, el Castillo de Bellver o el centro histórico de la capital. Este esfuerzo no es aislado, ya que en la prevención y persecución de los delitos contra el patrimonio se vuelcan de forma coordinada el Grupo Operativo de Respuesta (GOR), enfocado en la seguridad ciudadana, y los agentes adscritos a los tres distritos policiales en los que se divide Palma: Centro, Oeste y Playa.