El Ayuntamiento socialista de Alcalá de Guadaíra está «al borde del colapso económico» según su interventor
El último informe de la Intervención Municipal alerta del riesgo de incumplir la regla de gasto
El documento cuestiona una modificación presupuestaria destinada a pagar gratificaciones al personal municipal

El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, gobernado por el PSOE, se encuentra bajo el foco por su situación presupuestaria después de que el interventor municipal haya emitido una resolución de disconformidad sobre una modificación presupuestaria propuesta por el equipo de gobierno para abonar gratificaciones a los trabajadores. Según ha denunciado Vox, el informe técnico advierte de los riesgos que esta operación puede acarrear para las cuentas municipales y sitúa al Consistorio en una situación económica preocupante.
El documento señala el peligro de incumplir la regla de gasto y los objetivos de estabilidad presupuestaria correspondientes a 2026. Uno de los aspectos más relevantes es que las gratificaciones previstas alcanzan el 16,3%, frente al límite legal del 10% que, según la nota difundida por Vox, resulta aplicable a estos pagos.
El portavoz de Vox en Alcalá de Guadaíra, Pedro Navarro, ha responsabilizado a la alcaldesa de la situación y ha calificado su gestión de «irresponsable». La formación sostiene que la falta de previsión presupuestaria está obligando al Ayuntamiento a recurrir a modificaciones económicas para afrontar gastos de personal que, a su juicio, deberían haberse contemplado con anterioridad.
La planificación del personal municipal
La formación vincula el incremento de las gratificaciones con las dificultades del Consistorio para organizar los recursos humanos necesarios para garantizar los servicios públicos. En particular, señala a la Policía Local y a los Bomberos como dos de los ámbitos en los que se estarían produciendo necesidades de personal que requieren el pago de horas extraordinarias.
Navarro ha defendido que los empleados públicos deben percibir íntegramente las cantidades que les corresponden por su trabajo y ha rechazado que los trabajadores sean responsabilizados por la situación presupuestaria. «A los trabajadores se les paga; la culpa es de la alcaldesa», ha afirmado el portavoz, que atribuye el problema a la falta de planificación del equipo de gobierno.
Exigen explicaciones al Gobierno local
A raíz de la resolución de disconformidad de la Intervención Municipal, Vox ha reclamado al equipo de gobierno que actúe «con rigor, transparencia y responsabilidad en la gestión de los recursos públicos». La formación considera que las decisiones presupuestarias deben ajustarse a los límites legales y evitar que las necesidades de personal terminen comprometiendo la estabilidad de las cuentas municipales.
La controversia se centra ahora en la modificación presupuestaria planteada para abonar las gratificaciones y en las advertencias recogidas por el órgano de intervención. El informe, según la información difundida por Vox, pone sobre la mesa el riesgo de desviaciones respecto a los objetivos económicos fijados para este ejercicio.