Más de 9.600 km de alcance y Mach 23: EEUU monta por primera vez en vertical el misil Sentinel que jubilará al Minuteman III
El LGM-35A Sentinel, con más de 9.600 kilómetros de alcance y 400 unidades previstas, sustituirá al Minuteman III tras un programa que se encareció un 81 %, hasta 140.900 millones de dólares.
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En una plataforma de pruebas de la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en la costa de California, ingenieros de Northrop Grumman, junto a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, han levantado en vertical, etapa sobre etapa, el primer misil Sentinel completo. Es un ejemplar inerte, pensado para ensayar en tierra y no para volar, pero tiene ya la forma y las piezas del arma que debe sustituir al veterano Minuteman III.
La Fuerza Aérea lo anunció el 14 de septiembre de 2026 en un comunicado fechado en National Harbor (Maryland). Según el texto, el montaje «demostró la madurez del diseño del misil y verificó que todos los subsistemas críticos van por buen camino para las primeras pruebas de vuelo en 2027».
El LGM-35A Sentinel es el nuevo misil balístico intercontinental del país, un arma de largo alcance que se dispara desde un silo bajo tierra. La «L» de su nombre indica precisamente eso, el lanzamiento desde silo, según la ficha técnica oficial.
Cuatro meses de ensayo en Vandenberg
El apilado puso fin a una campaña de pruebas de cuatro meses llamada Pathfinder. Northrop Grumman trasladó los componentes del misil desde distintos puntos de Estados Unidos en vehículos diseñados para ello, y en Vandenberg el equipo lo montó y lo desmontó sobre la plataforma.
La nota de Northrop Grumman detalla lo que se comprobó: el transporte, el uso de grúas móviles, la integración vertical segura y «todas las conexiones de interfaz en la plataforma de pruebas». Las interfaces son los puntos en los que una etapa del misil se une a la siguiente, tanto en lo mecánico como en lo eléctrico.
La empresa sostiene que el apilado «demuestra que todas las etapas del misil, los elementos de propulsión, la cofia y los componentes asociados se han integrado por completo en una única configuración». La cofia es la cubierta que protege la parte delantera del misil durante el ascenso.
En paralelo, el 719.º Escuadrón de Pruebas del Centro de Pruebas de la Fuerza Aérea cerró la primera revisión de diseño de las pruebas de vuelo. Esa revisión confirma, según la Fuerza Aérea, que la madurez del diseño y los ensayos del hardware cumplen los requisitos de rendimiento, seguridad y garantía de misión antes de volar en 2027.
«Ya no es conceptual»
El general Dale White, director de Sistemas de Armas Principales Críticos del Departamento de Guerra, quiso subrayar que el misil ya existe como objeto físico. «Esto es más que un hito, esta integración demuestra nuestro compromiso de avanzar al ritmo necesario para modernizar la pata terrestre de nuestra tríada nuclear y entregar una capacidad crítica al combatiente», dijo.
«El Sentinel ya no es algo conceptual ni un conjunto de diseños de cómo será el ICBM de nueva generación del país; es un sistema físico, totalmente integrado, que está un gran paso más cerca de estar listo para las pruebas de vuelo», añadió White. La tríada nuclear es el conjunto de misiles en silos, submarinos y bombarderos con el que Estados Unidos sostiene su disuasión.
El general de división William S. Rogers, ejecutivo de adquisición de la cartera de misiles balísticos intercontinentales de la Fuerza Aérea, puso el foco en la logística. «Ejecutar esta campaña de pruebas demostró que nuestra cadena logística y nuestras operaciones de prueba funcionan totalmente sincronizadas», afirmó.
«Desde el transporte de un extremo a otro del país y los izados con grúas especializadas hasta las comprobaciones de precisión de las interfaces en la plataforma, reunir todos estos elementos validó nuestras referencias técnicas y demostró que el Sentinel está listo para la siguiente fase de desarrollo», explicó Rogers.
Por parte de la empresa habló Amanda Davis, vicepresidenta y directora general de sistemas de disuasión estratégica de Northrop Grumman. «Este montaje vertical demuestra el impulso hacia el lanzamiento de prueba del Sentinel en 2027 y hacia tener misiles en alerta a principios de la década de 2030», dijo.
Más de 9.600 kilómetros de alcance
La ficha técnica del Centro de Armas Nucleares de la Fuerza Aérea, actualizada en abril de 2026, describe un misil con tres motores cohete de combustible sólido y un alcance de más de 6.000 millas, es decir, más de 9.600 kilómetros.
Según el mismo documento, alcanza unas 15.000 millas por hora, alrededor de 24.000 km/h o Mach 23, en el momento en que se apagan los motores, y su techo ronda los 1.120 kilómetros. El empuje, el peso y el diámetro no son públicos.
La Fuerza Aérea prevé 400 misiles Sentinel, repartidos entre el 90.º Ala de Misiles de la base F.E. Warren (Wyoming), el 341.º de Malmstrom (Montana) y el 91.º de Minot (Dakota del Norte). Sustituirán al LGM-30G Minuteman III, que lleva más de 50 años en servicio y que se sigue probando desde Vandenberg con lanzamientos sin cabeza nuclear.
Lanzamiento de prueba de un Minuteman III desarmado desde Vandenberg el 20 de mayo de 2026, el misil al que sustituirá el Sentinel. Vídeo: Vandenberg Space Force Base
Tras un análisis detallado, la Fuerza Aérea decidió construir silos, centros de lanzamiento y comunicaciones nuevos en lugar de reutilizar los del Minuteman III. La ficha lo define como «el mayor proyecto de construcción de la historia de la Fuerza Aérea».
Northrop Grumman, que también construye el bombardero B-21 en una nueva fábrica de Palmdale, encabeza un equipo de más de 500 socios en todo el país y más de 10.000 profesionales dedicados al programa, según su nota.
Un programa que se encareció un 81 %
El Sentinel llega a este punto después de un tropiezo serio. En enero de 2024 la Fuerza Aérea comunicó al Congreso que el programa había superado sus previsiones de coste, lo que se conoce como una violación crítica de la ley Nunn-McCurdy.
El 8 de julio de 2024 el Pentágono decidió mantenerlo, con un coste total de adquisición estimado en 140.900 millones de dólares, un 81 % más que en 2020. La mayor parte del aumento estaba en los silos, los centros de lanzamiento y el relevo del Minuteman III.
«Somos plenamente conscientes de los costes, pero también somos conscientes de los riesgos de no modernizar nuestras fuerzas nucleares y de no hacer frente a las amenazas muy reales a las que nos enfrentamos», dijo entonces William LaPlante, subsecretario de Defensa para Adquisiciones y Sostenimiento. «Hay razones para el aumento de costes, pero no hay excusas».
LaPlante retiró además la aprobación del llamado Hito B, el paso que autoriza la fase de desarrollo de ingeniería y fabricación, y ordenó a la Fuerza Aérea reestructurar el programa. El Pentágono calculó entonces un retraso de varios años.
El general S. L. Davis, jefe del Mando de Ataque Global de la Fuerza Aérea, visitó en agosto las instalaciones de Northrop en Utah, donde vio el prototipo de silo del nuevo misil. «Sentinel no es simplemente una mejora de nuestra misión ICBM; es un salto adelante necesario que mejora nuestras capacidades y también la seguridad y la protección», dijo, según la crónica del propio Mando.
Lo que este montaje no demuestra todavía
El misil de Vandenberg es inerte y no ha despegado. El ensayo valida el transporte, el izado y la unión de las etapas, pero no dice nada sobre el comportamiento de los motores en vuelo ni sobre la precisión del arma.
Ni la Fuerza Aérea ni Northrop Grumman han dado una fecha concreta para el primer lanzamiento dentro de 2027, y el comunicado tampoco precisa el día en que se completó el apilado.
Quedan también abiertas la reestructuración del programa y las obras de los nuevos silos. Hasta que el Sentinel esté en alerta, algo que la Fuerza Aérea sitúa a principios de la década de 2030, la pata terrestre de la disuasión nuclear de Estados Unidos seguirá en manos del Minuteman III.
Los detalles del ensayo se han publicado en la nota de la Fuerza Aérea de Estados Unidos del 14 de septiembre de 2026.
Crédito de la imagen: Northrop Grumman / Fuerza Aérea de Estados Unidos.
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