Contenido
- 0.1 Caída del pelo al dormir: el hábito nocturno que podría estar debilitando tu cabello
- 0.2 El aviso de una farmacéutica si quieres dejar de fumar: «El problema de los que engordan está en…»
- 0.3 Pueden aparecer en tus ojos y son de lo más molesto: todo lo que debes saber sobre las “moscas volantes”
- 1 ¿Cómo influye en el glaucoma dormir sin almohada?
El descanso es esencial para lograr que las funciones biológicas permitan una buena salud integral. Sin embargo, en personas con glaucoma puede convertirse también en un factor que influye directamente en la evolución de la enfermedad. El glaucoma es la principal causa de ceguera irreversible en el mundo y está estrechamente relacionado con el aumento de la presión intraocular, que daña progresivamente el nervio óptico. En los últimos años, diversas investigaciones han comenzado a analizar cómo la postura corporal durante el sueño, especialmente la posición de la cabeza y el cuello, como dormir sin almohada, puede modificar esa presión ocular y afectar el pronóstico de los pacientes.
Una investigación preliminar de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang, publicada en el British Journal of Ophthalmology y difundida por InfoSalus, de Europa Press, ha concluido que dormir sin almohada podría ayudar a reducir la presión ocular en personas con glaucoma. El hallazgo resulta llamativo porque contradice recomendaciones habituales centradas en elevar la cabeza durante la noche. Según los investigadores, el uso de almohadas, especialmente cuando se apilan varias, puede alterar la posición natural del cuello y provocar una compresión de la vena yugular. «Esto dificultaría el drenaje del humor acuoso, un líquido esencial para la nutrición y el equilibrio de la presión dentro del ojo», explican los expertos. Más allá de la postura, la calidad y duración del sueño también influyen en la salud visual. Dormir demasiado poco o en exceso se ha asociado con un mayor deterioro del campo visual y una mayor tasa de progresión del glaucoma. Por ello, adoptar hábitos de sueño saludables, incluyendo una postura adecuada y, en algunos casos, dormir sin almohada, puede convertirse en una medida complementaria valiosa dentro del abordaje integral del glaucoma.
¿Cómo influye en el glaucoma dormir sin almohada?
La postura al dormir juega un papel clave en estos cambios nocturnos de la presión ocular. Tradicionalmente, algunos profesionales recomendaban elevar la cabeza con almohadas para mantenerla por encima del nivel del corazón, con la idea de reducir la presión en los ojos. Sin embargo, estudios recientes cuestionan esta práctica y más bien hablan de lo contario.
Según MedPage y el Instituto Oftalmológico Wilmer de la Universidad Johns Hopkins, dormir con dos almohadas apiladas se ha asociado con una presión intraocular ligeramente mayor en comparación con dormir sin almohada.
El doctor Thomas V. Johnson, especialista de la Universidad Johns Hopkins, explica que la elevación de la cabeza mediante almohadas puede provocar una flexión involuntaria del cuello.
A su vez, advierte que esta flexión puede comprimir las venas yugulares, encargadas de drenar la sangre y otros fluidos desde la cabeza. «Cuando este drenaje se ve comprometido, aumenta la presión venosa en la órbita ocular, lo que dificulta la salida del humor acuoso y eleva la presión intraocular», asegura.
La relación entre el glaucoma y la presión intraocular
El glaucoma engloba un grupo de enfermedades oculares caracterizadas por el daño progresivo del nervio óptico. Aunque puede presentarse incluso con valores normales de presión intraocular, en la mayoría de los casos existe una relación directa entre el aumento de esta presión y la progresión del daño visual.
La presión intraocular depende del equilibrio entre la producción y el drenaje del humor acuoso, un fluido que mantiene la forma del ojo y permite el correcto funcionamiento de estructuras como la córnea y el cristalino. Durante el día, este equilibrio suele mantenerse de forma relativamente estable. Sin embargo, por la noche se producen cambios fisiológicos importantes.
La Fundación para la Investigación del Glaucoma explica que, aunque la producción de humor acuoso disminuye durante el sueño, la presión intraocular tiende a aumentar entre un 10 y un 20%. Esto se debe a que la posición horizontal del cuerpo puede dificultar el sistema de drenaje del ojo, favoreciendo la acumulación del líquido.
El uso de almohadas aumenta la compresión venosa
El mecanismo propuesto por los investigadores del estudio se centra en la relación entre la posición del cuello y la circulación venosa. Las venas yugulares desempeñan un papel fundamental en el retorno de la sangre desde la cabeza hacia el corazón.
«Si estas venas se comprimen durante varias horas de sueño, se produce un aumento de la presión venosa epiescleral, un factor directamente relacionado con la presión intraocular», sostienen los investigadores.
En este sentido, destacan que dormir sin almohada, o con una superficie muy baja y estable, favorece una alineación más neutral de la cabeza, el cuello y la columna vertebral.
Esta postura reduce el riesgo de compresión mecánica de las venas yugulares y facilita un drenaje más eficiente del humor acuoso. La incorporación de este hábito puede resultar clínicamente más importante y significativo en personas con glaucoma avanzado o con valores de presión intraocular bajos durante el día.
¿Cómo actúa el flujo sanguíneo en el nervio óptico durante el sueño?
Además de la presión intraocular, el flujo sanguíneo al nervio óptico es otro factor que incide directamente en el glaucoma. Durante el sueño, la presión arterial suele descender y mantenerse baja durante varias horas.
La Fundación para la Investigación del Glaucoma señala que esta hipotensión nocturna prolongada se ha asociado con un empeoramiento del daño glaucomatoso en algunos pacientes.
En este contexto, una postura que optimice tanto el drenaje ocular como la circulación sanguínea puede ser beneficiosa. Si el glaucoma progresa a pesar de un aparente buen control de la presión ocular y arterial, se recomienda que el paciente consulte con su oftalmólogo y su médico de atención primaria para evaluar posibles ajustes en la medicación nocturna.
Los síntomas del glaucoma
Clínica Mayo da a conocer sus síntomas que varían a medida que uno se hace mayor.
Glaucoma de ángulo abierto
- Ausencia de síntomas en las etapas iniciales
- Progresivamente aparecen puntos ciegos dispersos en la visión lateral.
- En etapas posteriores, dificultad para ver cosas en la visión central
Glaucoma agudo de ángulo cerrado
- Dolor de cabeza intenso
- Dolor de ojos intenso
- Náuseas o vómitos
- Visión borrosa
- Halos o anillos de colores alrededor de las luces
- Enrojecimiento de los ojos
Glaucoma de tensión normal
- Ausencia de síntomas en las etapas iniciales
- Visión progresivamente borrosa
En etapas más avanzadas, pérdida de la visión lateral
- Visión borrosa
- Miopía que empeora
- Dolor de cabeza
- Glaucoma pigmentario
- Halos alrededor de las luces
- Visión borrosa al hacer ejercicio
- Pérdida gradual de la visión lateral








