Contenido
- 0.1 Las personas que llevan un anillo en el dedo corazón poseen estos rasgos de personalidad, según los joyeros
- 0.2 La cualidad oculta que esconden las personas que jamás hacen la cama, según la psicología
- 0.3 Alerta sin precedentes entre los veterinarios españoles: un estudio afirma que el 85% ha sufrido insomnio
- 1 ¿Cuál es el origen psicológico de esta enfermedad mental?
- 1.1 ¿Cómo se vincula la necesititis con las creencias irracionales?
- 1.2 ¿Cómo influye la necesititis en las relaciones personales?
- 1.3 La relación entre la necesititis, la terribilitis y el malestar emocional
- 1.4 La importancia de la gratitud como antídoto psicológico
- 1.5 Aprender a desear sin necesitar
Las necesidades actuales hacen que queramos cada vez más. y no nos paramos a pensar que realmente no tiene tan importancia. Por ejemplo, podemos hablar de una enfermedad que padecemos hoy, la necesititis, un concepto psicológico popularizado por el psicólogo Rafael Santandreu que hace referencia a una forma distorsionada de interpretar la realidad emocional, y antes ni se conocía. Muchos de los problemas psicológicos más frecuentes, como la ansiedad, la depresión o determinados trastornos de la conducta alimentaria, no surgen directamente de lo que nos ocurre, sino de las creencias rígidas que construimos sobre lo que “necesitamos” para ser felices.
Así, para Santandreu, esta enfermedad (más bien es un trastorno mental), la necesititis, aparece cuando una persona transforma deseos razonables en exigencias absolutas, convenciéndose de que sin ciertos elementos su vida carece de valor. De este modo, se genera una presión interna constante que deteriora el bienestar emocional y favorece el sufrimiento psicológico innecesario. En su libro “El arte de no amargarse la vida”, Santandreu expone que el ser humano tiende a crearse necesidades irracionales que vive como imprescindibles. «Entre las más comunes se encuentran la idea de que es obligatorio tener pareja para sentirse completo, gozar de buena salud en todo momento, contar con reconocimiento social o ser permanentemente feliz», menciona. En este sentido, el profesional advierte que el problema no reside en desear estas cosas, sino en convertirlas en condiciones indispensables para la autoestima. «Cuando una persona se dice a sí misma que sin pareja es un fracasado, o que sin éxito profesional su vida no vale la pena, se impone una carga emocional que termina por esclavizarla mentalmente», asegura. Por lo tanto, es necesario liberarse de esa creencia porque genera un alivio profundo que mejora la calidad de vida y la estabilidad emocional.
¿Cuál es el origen psicológico de esta enfermedad mental?
Desde la psicología cognitiva, la necesititis se entiende como un patrón de pensamiento aprendido. No todas las personas reaccionan igual ante las mismas circunstancias porque influyen tanto la predisposición biológica como las experiencias vitales acumuladas.
Tal como señalan profesionales de Psicología Morali, vivimos en una sociedad que fomenta la exigencia constante, el prestigio y la comparación social, promoviendo individuos cada vez más neuróticos. Realmente son cosas sin tal importancia vital pero que condiciona nuestra manera de ser y de ver la vida.
«A menudo interiorizamos expectativas familiares, sociales o propias que se expresan en forma de “debería” o “tendría que”, generando una autoexigencia desmedida que alimenta la frustración y el malestar emocional», sostienen.
¿Cómo se vincula la necesititis con las creencias irracionales?
Esta enfermedad que antes ni se conocía se sostiene sobre creencias irracionales profundamente arraigadas. El psicólogo Santandreu subraya que el ser humano, en sentido estricto, solo necesita alimento y bebida para sobrevivir.
Según el psicólogo, todo lo demás son añadidos mentales que, aunque pueden enriquecer la vida, no son indispensables para la felicidad. Cuando una persona cree que necesita gustar a todo el mundo, se vuelve hipersensible a la crítica y vive en constante tensión emocional.
A su vez, la creencia de que es imprescindible tener siempre buena salud puede derivar en hipocondría, ya que la pérdida progresiva de capacidades físicas forma parte natural del envejecimiento.
¿Cómo influye la necesititis en las relaciones personales?
Uno de los ámbitos donde la necesititis o esta enfermedad mental que puede derivar en otras más graves se manifiesta con más fuerza es el de las relaciones afectivas. Muchas personas confunden el deseo de compartir la vida con alguien con la necesidad absoluta de tener pareja. Esta idea genera dependencia emocional y miedo a la soledad.
Santandreu insiste en que la afectividad y el sexo pueden ser objetivos valiosos, pero no requisitos indispensables para una vida plena. «Liberarse de esa presión suele mejorar la forma en que se construyen las relaciones, ya que se basan en la elección y no en la carencia», explica.
La relación entre la necesititis, la terribilitis y el malestar emocional
La psicóloga sanitaria Cristina Centeno vincula la necesititis con otro patrón cognitivo denominado “terribilitis”, que consiste en interpretar los problemas como catástrofes insoportables. Ambos esquemas mentales refuerzan una visión rígida y dramática de la realidad.
«Cuando se combinan, condicionan la forma en que la persona valora los acontecimientos vitales, impidiéndole adaptarse de manera flexible», advierte. Por lo tanto, destaca que identificar estas distorsiones cognitivas es el primer paso para desmontarlas y recuperar una perspectiva más saludable.
Otras lo desarrollan por imitación o refuerzo inconsciente. Desde la psicología del desarrollo explican que muchos comportamientos repetitivos se consolidan porque cumplen una función emocional efectiva, aunque la persona no sea consciente de ello.
La importancia de la gratitud como antídoto psicológico
Uno de los recursos más eficaces para combatir la necesititis es el cultivo consciente de la gratitud. Cristina Centeno destaca que practicar la gratitud permite desplazar el foco de atención desde lo que falta hacia lo que ya está presente.
«Este cambio cognitivo tiene efectos neurobiológicos demostrados, ya que activa los circuitos cerebrales relacionados con la recompensa y el bienestar», menciona. También señala que agradecer no implica negar los problemas, sino relativizarlos y evitar que se conviertan en necesidades absolutas que gobiernen la vida emocional.
La clave está en el equilibrio. Cuando el recuerdo permite comprender, agradecer o cerrar, cumple una función saludable. Cuando impide avanzar, señala la necesidad de mirar hacia dentro. La psicología no propone olvidar, sino entender por qué ciertos nombres siguen llamando a la puerta de la mente.
Aprender a desear sin necesitar
Superar la necesititis no significa renunciar a los objetivos personales, sino aprender a diferenciarlos de las exigencias irracionales. Para el psicólogo Santandreu, desear una pareja, estabilidad económica o reconocimiento social es legítimo, pero convertirlos en condiciones obligatorias para la felicidad conduce al sufrimiento.
La psicología cognitiva coincide en que una mente flexible, capaz de aceptar la imperfección y la incertidumbre, es clave para una vida emocionalmente sana y equilibrada.
Para quienes realizan esta acción, conocer las razones psicológicas detrás del comportamiento puede ser útil para reducir la necesidad de hacerlo repetidamente. La tranquilidad y el control están dentro de nosotros, y en muchos casos, basta con un poco de entrenamiento mental para liberar la mente de esta carga.








