Contenido
- 0.1 Éste es el significado de por qué algunas personas nunca terminan la bebida, según la psicología
- 0.2 Ni hacer ejercicio ni leer: el aliado para superar la ansiedad que poca gente conoce en España, según los expertos
- 0.3 Si tú también tienes este problema, quizá seas una persona más inteligente que el promedio: lo avalan los expertos
- 1 ¿Qué papel tiene la genética en las altas capacidades?
Es un misterio saber si se heredan las altas capacidades de padres a hijos. Algo que desde siempre despierta interés tanto en familias como en profesionales de la educación. Durante años, la idea de que una inteligencia elevada dependía casi exclusivamente de la genética fue ampliamente aceptada. Sin embargo, la investigación actual propone una visión más compleja. Las altas capacidades no responden a una sola causa, sino a la interacción entre herencia biológica, entorno familiar, educación y oportunidades de desarrollo. Esto explica por qué pueden aparecer varios casos dentro de una misma familia, aunque no siempre se manifiesten del mismo modo en todos sus miembros.
La psicóloga clínica y psicoanalista Monique de Kermadec, citada por Telecinco, explica en su libro “El adulto superdotado” que hoy se considera la superdotación como una combinación de aptitudes heredadas genéticamente y adquisiciones realizadas a lo largo de los años. Es decir, una persona puede nacer con determinadas predisposiciones cognitivas, pero necesitará estímulos adecuados para desarrollarlas plenamente. La experta relata incluso casos familiares donde varios integrantes aprendieron a leer precozmente, lo que indica cierta continuidad generacional. No obstante, también recuerda que poseer altas capacidades no garantiza bienestar emocional, ya que muchas personas experimentan sensación de diferencia, incomprensión o dificultades para encajar socialmente desde edades tempranas en distintos contextos personales y educativos.
¿Qué papel tiene la genética en las altas capacidades?
La psicóloga sanitaria Amelia Arenas, experta en altas capacidades intelectuales, señala que estos niños pueden procesar información hasta un 30% más rápido que sus compañeros de la misma edad.
«Su rapidez mental les permite establecer conexiones inusuales, resolver problemas con creatividad y comprender conceptos complejos con menos esfuerzo», afirma. Sin embargo, la experta advierte que esta misma velocidad puede volverse abrumadora, generando impaciencia, frustración o sensación de desconexión en entornos demasiado lentos.
La genética desarrolla un papel importante en la inteligencia y en las altas capacidades. Según Talentum Altas Capacidades, en décadas pasadas se estimaba que cerca del 80% de la inteligencia era heredable.
En la actualidad, las estimaciones suelen ser más equilibradas y señalan que aproximadamente la mitad del potencial intelectual puede estar relacionado con factores hereditarios.
«Esto significa que ciertos rasgos relacionados con la memoria, el razonamiento, la rapidez de procesamiento o la creatividad pueden transmitirse en parte de padres a hijos», mencionan los especialistas. Por ello, no resulta extraño encontrar familias donde varios miembros destacan académicamente o muestran aprendizaje precoz.
Sin embargo, comentan que heredar una predisposición no implica un destino fijo porque aseguran que la genética ofrece posibilidades de herencia y no certezas absolutas. En este sentido, dos hermanos con antecedentes similares pueden desarrollar perfiles muy diferentes según sus experiencias vitales.
Según los expertos de ADN genético, las investigaciones sobre ADN han identificado genes asociados al aprendizaje y a diversas funciones cognitivas. «Estos genes pueden influir en la estructura cerebral, la comunicación entre neuronas y los mecanismos relacionados con la memoria y la resolución de problemas», explican.
Entre sus funciones más relevantes se encuentran facilitar la conexión entre células cerebrales, favorecer el desarrollo neuronal y transmitir señales esenciales para aprender. A su vez, los expertos aseguran que la capacidad intelectual surge de la combinación de muchos factores biológicos actuando conjuntamente.
¿Por qué es importante el entorno en las altas capacidades?
Tener una base genética favorable no basta si el entorno no acompaña. La educación, la nutrición, la estabilidad emocional y el acceso a recursos culturales influyen de forma decisiva en el desarrollo cognitivo.
En este sentido, los expertos aseguran que un niño con altas capacidades puede no destacar si crece en un contexto poco estimulante o con dificultades educativas persistentes. En cambio, otro menor con buenas oportunidades de aprendizaje, apoyo familiar y curiosidad reforzada puede alcanzar resultados excelentes.
Desde Talentum Altas Capacidades subrayan que tener altas capacidades el resultado de un entorno facilitador sumado a un cerebro receptivo. Esta idea resume lo que proponen los investigadores: naturaleza y crianza trabajan juntas.
¿Cómo influye la plasticidad cerebral en las altas capacidades?
Otro aspecto clave es la plasticidad cerebral. El cerebro no es una estructura rígida, sino que cambia y se adapta con la experiencia. Por lo tanto, aprender idiomas, resolver problemas, leer con frecuencia o enfrentarse a nuevos retos fortalece conexiones neuronales.
Esto significa que las capacidades pueden desarrollarse durante años. Incluso cuando existe predisposición genética, el esfuerzo sostenido, la motivación y la curiosidad siguen siendo esenciales. Por tanto, hablar de altas capacidades no debería reducirse a “nacer inteligente”, sino también a cómo se cultivan esas posibilidades con el tiempo.
Según los expertos, las altas capacidades pueden tener un componente hereditario importante, pero no se transmiten de manera automática ni idéntica entre generaciones. En síntesis, se hereda una parte del potencial, mientras que su expresión final depende del ambiente y de la trayectoria personal.






