Contenido
- 0.1 Los investigadores avisan: si notas que alguien habla de esta manera, podría estar sufriendo declive cognitivo
- 0.2 La psicología lo deja claro: esto es lo que les pasa a las personas que se quejan constantemente por todo
- 0.3 El fenómeno del ‘sadfishing’ llega con fuerza a España: no deja de crecer y pone en alerta a los expertos
- 1 Qué quiere decir que una persona nunca se deje tocar el pelo
Hay personas que veneran su cabello y no dejan que nadie se lo toque. Sea por despeinarse, por manía o por no tener una interacción con los demás, ¿qué significa que una persona nunca se deje tocar el pelo? Según el experto Nacho Tellez, su significado puede variar según el contexto y la persona, pero para la mayoría significa lo mismo. Este gesto corporal influye en tu lenguaje corporal y le da pistas a los demás sobre tu estado emocional.
El lenguaje no verbal dice mucho de nosotros mismos, por esto se analiza cuando una persona se toque el pelo mucho, poco, se mantiene distante, está contenta cuando le tocan el pelo y hasta cuando no soporta que otra persona se lo toque. Esto tiene un significado psicológico profundo que va desde no querer interaccionar con los demás, no soportar el contacto de otro y hasta de algo más físico como no querer despeinarse. Sea como sea, hablamos de uno de los gestos más cotidianos que hay.
Qué quiere decir que una persona nunca se deje tocar el pelo
El experto Nacho Tellez analiza, en su youtube, qué pasa cuando alguien no deja tocarse el pelo. «En un contexto de cortejo tocarse el pelo suele ser un indicador de aceptación y confianza. Pueden hacerlo los hombres, pero es más frecuente entre las mujeres donde además suelen jugar constantemente con su cabello a modo de coqueteo», destaca.
Ahora bien, en el contexto de una reunión o una presentación, aunque puede no estar bien visto, también es un gesto muy habitual. Para el experto, corresponde a una señal de inseguridad e incomodidad. Pues la persona que está hablando no se siente del todo segura y no ve que tenga la confianza suficiente para expresarse delante de todos.
Por tanto, el hecho de tocarse continuamente el pelo es una herramienta para intentar reducir ese estrés, un gesto, que, según Tellez, deberíamos evitar si quieres convertirte en un buen ponente. Pues estás demostrando al resto de personas que lo que está haciendo es darle una señal a la audiencia de que estás incómodo e inseguro.
Creencias, envidias y otros
Según la profesora de salud ayurvédica y profesional de la salud mental Anjana Rajbhandary, estas conductas ayudan al sistema nervioso a reducir la activación cuando existe incomodidad emocional.
«En contextos sociales exigentes, el cuerpo busca alivio inmediato mediante estímulos conocidos. El cabello, al estar siempre disponible, se convierte en un objeto de regulación rápida y discreta», asegura. Además, comenta que el gesto aparece con mayor frecuencia en conversaciones importantes, entrevistas laborales o situaciones de evaluación social.
Determinados expertos pronuncian que cuando una persona nunca se deje tocar el pelo es símbolo de desconfianza frente a los demás. De hecho, hay creencias de que está relacionado con las envidias y las malas vibraciones. Incluso, aunque no es algo comprobado como se puede evidenciar, algunas personas creen que cuando otra persona les toca el cabello se les está echando un mal de ojo.
Estropearse el pelo
Desde el ámbito más profesional y relacionado con la belleza, expertos peluqueros como Jean Louis David destacan que esta pequeña manía, aparentemente anodina, (tocarse el pelo) puede tener consecuencias para el cabello.
Una de las principales razones es porque se estropea. Cada vez que lo manipulas, los mechones se frotan entre sí, se enmarañan e incluso se enredan. «Estas pequeñas agresiones repetidas acaban perjudicando la fibra capilar. Así, su protección natural se agrieta y deja de tener la misma eficacia y, como consecuencia, el cabello se vuelve más sensible».
Puede provocar su caída
A fuerza de tocar frenéticamente la materia capilar, esta se debilita incluso desde las raíces. No debes volverte paranoica, pero ten en cuenta que existe la posibilidad de que se acabe cayendo. Es lo mismo que sucede cuando cepillas demasiado tu melena y el cabello sano se desprende al pasar el cepillo, según el peluquero.
Más allá: cuando alguien se arranca el pelo
Uno de los signos algo más exagerados de la relación que podemos tener con nuestro cabello es cuando lo arrancamos. Esto se relaciona con una enfermedad mental y puede tener consecuencias. Se llama tricotilomanía, y según El Prado Psicólogos, es un trastorno que afecta tanto a tu bienestar emocional como a tu autoestima y relaciones personales.
La tricotilomanía es un trastorno del control de impulsos. Los trastornos del control de impulsos centrados en el cuerpo, como es el caso de la tricotilomanía, conllevan conductas repetitivas centradas en el cuerpo llevadas a cabo de forma compulsiva y que causan lesiones físicas. Consiste, básicamente, en arrancarse el pelo, ya sea de la cabeza o de cualquier otra zona del cuerpo. Algunas personas lo hacen de manera esporádica, pero otras pueden pasar horas exhibiendo este comportamiento, lo cual da lugar a una pérdida apreciable del cabello.






