Contenido
- 0.1 Los veterinarios españoles están que trinan: el 70% cree que sufren más riesgo y presión laboral injustamente
- 0.2 El significado real de que te guste ver ‘La isla de las tentaciones’, según la psicología
- 0.3 Las personas que dan un apretón de manos firme tienen estos rasgos, según dicen los psicólogos
- 1 Por qué hay personas que se deprimen si no ven el sol
Con la llegada de los días fríos, el calendario avanza hacia estaciones más apagadas como el otoño y el invierno, donde el sol pierde protagonismo y las jornadas se vuelven más cortas. La luz disminuye, el cielo se vuelve gris y el ambiente invita a un ritmo más lento e introspectivo. Para muchas personas, este cambio resulta acogedor, reconfortante e incluso inspirador. Sin embargo, para otras, la falta de sol afecta directamente su estado de ánimo y se deprimen.
Este contraste entre quienes disfrutan la penumbra y quienes se entristecen sin sol tiene explicaciones físicas, emocionales y psicológicas. La ausencia de luz natural puede generar cansancio, apatía y una sensación de tristeza difícil de explicar, marcando profundamente su bienestar emocional diario personal. Según Kern Pharma «La realidad es que se debe a mecanismos de nuestro cerebro que se regulan mediante la luz y, por tanto, cuando las horas de luz del día se reducen, nuestro comportamiento cambia». La luz solar influye en la producción de serotonina, hormona asociada al bienestar, y regula la melatonina, relacionada con el sueño. Cuando el sol escasea, algunas personas experimentan desajustes en estos procesos, lo que puede derivar en tristeza persistente, falta de energía y desmotivación.
Por qué hay personas que se deprimen si no ven el sol
Además, todo ello suele acompañarse de nostalgia, irritabilidad, necesidad de aislarse y una percepción negativa del entorno. Generalmente, quienes se deprimen sin sol presentan una personalidad más sensible, introspectiva y emocional, con mayor conexión con el ambiente externo.
Como recomendaciones, es útil exponerse a la luz natural disponible, mantener rutinas activas, practicar ejercicio, cuidar la alimentación y buscar apoyo profesional si el malestar se intensifica o prolonga especialmente durante los meses invernales más oscuros y fríos donde el impacto emocional suele sentirse con mayor intensidad en muchas personas.
Las causas por las que hay quienes se deprimen al no ver el sol
La falta de luz solar puede influir en distintos niveles del bienestar humano. Entre las principales causas se encuentran:
Disminución de la serotonina
Mayo Clinic define a la serotonina como «Una sustancia química que el cuerpo produce de forma natural. Es necesaria para que las células nerviosas y el cerebro funcionen». Se trata de un neurotransmisor fundamental para regular el ánimo, la motivación y la sensación de bienestar.
La luz solar estimula su producción de manera natural. Cuando los días son más cortos y la exposición al sol se reduce, los niveles de serotonina pueden descender, provocando tristeza, apatía, falta de entusiasmo y mayor sensibilidad emocional.
Alteración del ritmo circadiano
El ritmo circadiano es el reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia. La luz natural es su principal regulador. Al disminuir las horas de sol, este sistema puede desajustarse, generando problemas para dormir, despertares nocturnos o dificultad para levantarse por la mañana.
Aesthesis Terapia Psicológica explica que «La ausencia de luz contribuye al incremento de elaboración de melatonina, una sustancia implicada en la producción de sueño, lo que explicaría una mayor somnolencia y cansancio durante las estaciones de otoño e invierno».
Estos trastornos del sueño impactan directamente en el estado de ánimo, aumentando la irritabilidad, el cansancio y la sensación de desbordamiento emocional.
Menor actividad física y contacto con el exterior
El clima frío, la oscuridad temprana y los días grises reducen la motivación para salir al aire libre y realizar ejercicio. La actividad física es clave para liberar endorfinas, hormonas relacionadas con el placer y la reducción del estrés.
Al disminuir el movimiento y el contacto con el exterior, el cuerpo y la mente reciben menos estímulos positivos, favoreciendo estados de ánimo bajos.
Qué pasa por la mente de quienes se deprimen sin sol
Las personas que se ven afectadas por la falta de luz solar suelen experimentar una serie de emociones y sensaciones recurrentes, entre ellas:
- Tristeza persistente.
- Cansancio constante, incluso tras dormir suficientes horas.
- Falta de motivación para actividades cotidianas.
- Sensación de vacío o desconexión emocional.
- Irritabilidad y cambios de humor.
- Nostalgia y pensamientos melancólicos.
- Necesidad de aislarse o reducir el contacto social.
Aesthesis Terapia Psicológica expone que «El frío y la lluvia se han relacionado con un bajo estado de ánimo. Esta asociación está tan extendida que en los últimos años se ha popularizado el conocido “Trastorno Afectivo Estacional”, que incluye la presencia de ciertos síntomas propios de la depresión».
Consejos para sobrellevar mejor la falta de sol
Existen estrategias eficaces para reducir el impacto emocional de la ausencia de luz solar. Algunas de ellas incluyen:
- Aprovechar al máximo la luz natural: salir al exterior durante las horas de mayor claridad, aunque esté nublado.
- Realizar ejercicio físico: incluso actividades suaves ayudan a mejorar el estado de ánimo.
- Mantener rutinas activas: establecer horarios regulares para dormir, comer y moverse.
- Cuidar la alimentación: priorizar alimentos ricos en vitaminas y minerales esenciales.
- Buscar apoyo emocional: hablar con personas de confianza o acudir a un profesional si el malestar persiste.





