Contenido
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- 0.2 Suena raro, pero la psicología lo avala: si tienes 50 años, aprendiste estas habilidades que tus nietos jamás tendrán
- 0.3 Las personas más inteligentes comparten este aspecto de su personalidad, según los expertos de Harvard
- 1 El 80% de los veterinarios reconoce haber perdido la ilusión por su trabajo
- 2 Crisis de salud mental en veterinarios: ansiedad, depresión e insomnio
- 3 Aumento del riesgo de suicidio entre los profesionales veterinarios
- 4 El Real Decreto 666/2023 y la burocracia agravan el malestar veterinario
Durante años, la veterinaria ha sido percibida como una profesión vocacional, ligada al amor por los animales y al compromiso con su bienestar. Sin embargo, esa visión idealizada contrasta cada vez más con la realidad diaria de miles de profesionales en España.
Sobrecarga laboral, presión emocional constante y un marco normativo restrictivo están provocando una crisis que afecta tanto a quienes ejercen la profesión como, de forma indirecta, a la salud animal. Un estudio ha puesto cifras a este malestar y ha encendido todas las alarmas dentro del sector.
El 80% de los veterinarios reconoce haber perdido la ilusión por su trabajo
La pérdida de motivación se ha convertido en un fenómeno generalizado. Ocho de cada diez veterinarios en España aseguran sentirse menos motivados que al inicio de su carrera, según el estudio elaborado por Gosbi en colaboración con la consultora Dynata. Se trata de un dato especialmente relevante en una profesión tradicionalmente asociada a la vocación y al compromiso personal.
Dentro de ese 80%, un 43% afirma que la desmotivación es alta o muy alta, lo que refleja un desgaste profundo. El informe señala que este desencanto está estrechamente vinculado al agotamiento emocional.
El 94% de los profesionales declara haberlo sufrido y más de la mitad lo padece de forma recurrente. Además, el 77% reconoce que le resulta difícil desconectar del trabajo al llegar a casa y un 60% admite que su vida familiar se ha visto perjudicada por la carga laboral.
Crisis de salud mental en veterinarios: ansiedad, depresión e insomnio
El deterioro de la salud mental es uno de los aspectos más preocupantes del estudio. Más del 90% de los veterinarios ha sufrido episodios de ansiedad relacionados con su actividad profesional y el 85% padece insomnio clínico, según los datos recabados por Gosbi y Dynata.
A estas cifras se suma que cerca del 60% ha experimentado síntomas compatibles con la depresión. Este contexto de presión constante y elevada responsabilidad emocional, unido al trato diario con el sufrimiento animal y humano, está pasando factura a un colectivo ya de por sí exigido.
Aumento del riesgo de suicidio entre los profesionales veterinarios
Uno de los datos más alarmantes del informe es el relacionado con las ideas suicidas. El 11,8% de los veterinarios encuestados reconoce haber tenido pensamientos de este tipo en el último año, una proporción que multiplica por 4,5 el riesgo existente en la población general.
El impacto es especialmente severo entre los profesionales más jóvenes: el 67% de quienes manifiestan estas ideas tiene menos de 44 años. Ante esta situación, uno de cada tres veterinarios ha tenido que recurrir a ayuda psicológica especializada, lo que evidencia la gravedad del problema y la necesidad de abordarlo de forma estructural y no individual.
El Real Decreto 666/2023 y la burocracia agravan el malestar veterinario
La presión normativa aparece como uno de los principales detonantes del descontento. El 73,2% de los profesionales señala el Real Decreto 666/2023, que regula la prescripción de medicamentos veterinarios, como una fuente clave de estrés. Tres de cada cuatro consideran que esta normativa limita su criterio clínico y dificulta la atención adecuada en situaciones de urgencia.
A ello se suman otros factores estructurales como la aplicación de un IVA del 21% a los servicios veterinarios, la falta de reconocimiento como profesionales sanitarios esenciales y la incomprensión social respecto a sus honorarios.






