Los japoneses tienen fama de ser disciplinados en especial en la vida laboral. conocidos por trabajar muchísimas horas tienen varios ritos y hábitos para evitar la pereza, y de esta manera aumentar la productividad. Diversos expertos japoneses dan a conocer estos métodos que ya forman parte de la cultura del país y que también se imponen en occidente.
El primero es el llamado método Kaizen, realmente uno de los más conocidos, porque se ha hablado y escrito mucho sobre ello. según la Universidad Europea, es un sistema de organización del trabajo que se ha importado desde Japón hacia el resto del mundo en las últimas décadas. Gracias a esta estrategia, las empresas logran importantes mejoras con tan solo realizar pequeños cambios en su estructura y en su día a día. Entre otros, consiste en plantear una gestión empresarial enfocada en la optimización de procedimientos a través de pequeños cambios en la rutina diaria.
Hábitos de los japoneses para aumentar la productividad
Otro hábito, que está relacionado con las rutinas sobre nutrición y cuidado de la salud, es el Hara hachi bun me o que indica que debemos comer un 80% de lo que realmente podemos y no llenarnos hasta el 100%. De manera que dejaremos el 20%, es decir, es estar con un 80% del estómago lleno.
Ello se atribuye a las comidas de los japoneses y que protagonizan cómo suelen comer los más longevos, es decir, las personas que llegan a 100 años y que viven en las llamadas zonas azules, como Okinawa.
Las 5 S japonesas para ser más productivo
También destacan una serie de conceptos que están relacionados con la rutina y el orden. Según establecen en Gade Business School, estas cinco eses forman parte de la sabiduría milenaria japonesa sobre las necesidades empresariales que aquejaron a Japón después de la Segunda Guerra Mundial.
Las 5S son Seiri (Clasificación), Seiton (Orden), Seiso (Limpieza), Seiketsu (Estandarización) y Shitsuke (Disciplina). Creado en los años 60 por la automotriz japonesa Toyota para mejorar el entorno laboral, este exitoso método de gestión hoy se replica alrededor del mundo.
Para entenderlo mejor hay que desglosar cada uno de estos hábitos.
Seiri
La separación entre lo que es necesario y lo que no lo es para el desempeño de las actividades de trabajo diarias. La idea es seleccionar lo que es esencial y eliminar todo lo que es superfluo. Se utilizan etiquetas rojas para señalar problemas que no pueden resolverse inmediatamente. De igual forma que se hace con la ropa y las cosas que ya no necesitamos.
Seiton
En Kaizen Institute nombran que este hábito se dedica a organizar el espacio de trabajo. Esto implica decidir dónde deben ubicarse los ítems, considerando factores como frecuencia de uso, peso, dimensión o cantidad necesaria. Una organización eficiente ayuda a reducir el tiempo gastado a buscar herramientas o documentos, además de prevenir accidentes.
Seiso
Es la limpieza en sí más allá de la física y abarca el mantenimiento de las condiciones de los equipos. Es una oportunidad para identificar averías con una etiqueta roja, para que sean resueltos. La máxima de esta etapa es «limpiar es inspeccionar».
Seiketsu
Eurofins trata este tema y destaca que este término se basa en la estandarización. El objetivo es distinguir fácilmente una situación normal de otra anormal, mediante normas sencillas y visibles para todos dando lugar a un control visual.
Shitsuke
Finalmente está la disciplina que consiste en trabajar permanentemente de acuerdo con las normas establecidas.
Qué eliminamos para aumentar la productividad
Mientras que los japoneses tienen más conceptos y especialmente hábitos para no caer en la pereza. Son Muda, Muri y Mura, o lo que es lo mismo, acabar con desperdicio, sobrecarga y variabilidad. Algo realmente válido para saber qué acciones y tareas realizar que puedan eliminar lo que no sirve.
Técnica japonesa Kintsugi
Seguro que has visto esta técnica en diversos tarros de cerámica. Hablamos de la técnica que arregla las fracturas de la cerámica con barniz de resina mezclado con oro, plata o platino. Y la filosofía que hay detrás dice que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto, y por lo tanto, tienen que mostrarse en lugar de ocultarse. El objeto es bello igualmente, según María Psicóloga Madrid.
Wabi sabi o querer lo imperfecto para ganar productividad
En este caso, nos detenemos en el concepto wabi-sabi, que mezcla lo estético y espiritual para celebrar la imperfección de las cosas. Centrado en la noción de belleza y el paso del tiempo, Casa de Japón da a conocer que se trata de un pensamiento que toca los mundos del arte, la literatura y el desarrollo personal. Una filosofía de la felicidad inspirada en los monjes budistas y el taoísmo.






