Contenido
- 0.1 Fernando Miralles, experto en comunicación no verbal: «Este sencillo gesto al hablar transmite poder al instante»
- 0.2 ¿Qué significa el gesto de mover las manos en círculos, según la psicología?
- 0.3 Un psicólogo revela le enfermedad que padecemos todos a día de hoy y que en la época de nuestros abuelos no se conocía
- 1 ¿Cuáles son los rasgos de las personas que sufren ansiedad?
- 1.1 Alta responsabilidad y perfeccionismo
- 1.2 Exceso de amabilidad y dificultad para poner límites
- 1.3 Neuroticismo y alta reactividad emocional
- 1.4 Ansiedad rasgo y ansiedad estado
- 1.5 Las diferencias entre miedo y ansiedad
- 1.6 ¿Qué factores de riesgo están asociados a la ansiedad?
- 1.7 ¿Cómo tratar la ansiedad?
La ansiedad es una experiencia frecuente y común en miles de personas, pero cuando se vuelve persistente puede influir profundamente en la forma de pensar, sentir y actuar. En este sentido, muchas personas se preguntan si existen rasgos de personalidad que predisponen a padecerla o si simplemente aparece como respuesta a circunstancias externas. Así, comprender estos rasgos no implica etiquetar, sino tomar más conciencia para desarrollar una relación más sana con uno mismo. Por lo tanto, reconocer ciertos patrones de comportamiento, estilos emocionales y formas de interpretar la realidad permite implementar estrategias de autocuidado más eficaces y buscar ayuda profesional.
Según la psicóloga sanitaria Ángela Fernández, las personas con ansiedad suelen compartir ciertos rasgos de personalidad que influyen en la manera en que afrontan la vida cotidiana. Uno de los más frecuentes es la alta responsabilidad, asociada a una fuerte autoexigencia, disciplina y búsqueda constante de la perfección. A esto se suma, en muchos casos, un exceso de amabilidad, que dificulta poner límites y favorece el descuido de las propias necesidades. También aparece el neuroticismo, caracterizado por una elevada reactividad emocional y un estado permanente de alerta. Estos rasgos, aunque socialmente valorados en algunos contextos, pueden convertirse en un escenario propicio para episodios de ansiedad si no se equilibran con flexibilidad y compasión hacia uno mismo.
¿Cuáles son los rasgos de las personas que sufren ansiedad?
Alta responsabilidad y perfeccionismo
La alta responsabilidad suele manifestarse como un compromiso intenso con las tareas, el cumplimiento estricto de normas y la necesidad de hacerlo todo bien. «Las personas con este rasgo tienden a fijarse estándares elevados y a castigarse duramente cuando no los alcanzan», comenta Fernández.
A su vez, la psicóloga señala que esta rigidez mental es socialmente reforzada desde la infancia, ya que se premia al niño responsable y aplicado. Sin embargo, en la edad adulta puede derivar en una presión interna constante, miedo al error y dificultad para disfrutar de los logros, lo que incrementa la vulnerabilidad a la ansiedad.
Exceso de amabilidad y dificultad para poner límites
Otro rasgo frecuente es el exceso de amabilidad. Implica ser cooperativo, generoso y altruista, pero llevado al extremo puede generar problemas. Estas personas priorizan las necesidades ajenas, toleran situaciones injustas y evitan el conflicto por temor al rechazo.
Para Ángela Fernández, el resultado suele ser un bajo nivel de autocuidado y una acumulación de malestar emocional. Aprender a decir no, expresar opiniones propias y establecer límites claros es una habilidad esencial para reducir la ansiedad asociada a este patrón.
Neuroticismo y alta reactividad emocional
El neuroticismo describe una tendencia a experimentar emociones negativas con mayor intensidad y frecuencia. Quienes puntúan alto en este rasgo son más sensibles al estrés, interpretan los estímulos como amenazantes y reaccionan con nerviosismo ante contratiempos menores. Y como resultado surge la ansiedad.
La psicóloga Fernández recomienda incorporar actividades que fomenten la serenidad, como la meditación, el ejercicio suave o el contacto con la naturaleza. Estas prácticas pueden contribuir a una mayor estabilidad emocional.
Ansiedad rasgo y ansiedad estado
Desde la Clínica de la Ansiedad distinguen entre ansiedad rasgo y ansiedad estado. La primera es una característica relativamente estable de la personalidad, que predispone a percibir el entorno como peligroso y a responder con ansiedad.
La ansiedad estado, en cambio, es una reacción transitoria ante una situación concreta. Ambas están relacionadas: quienes tienen alta ansiedad rasgo suelen experimentar episodios de ansiedad estado. No obstante, incluso personas con baja ansiedad rasgo pueden sentirse intensamente ansiosas ante un examen o una entrevista laboral.
Las diferencias entre miedo y ansiedad
La Clínica Universidad de Navarra explica que la ansiedad es una emoción normal cuando el sujeto se siente amenazado por un peligro interno o externo. Se diferencia del miedo en que este último tiene un objeto delimitado, mientras que en la ansiedad la amenaza es difusa y la respuesta resulta más difícil de elaborar.
La ansiedad se considera anormal cuando es desproporcionada o demasiado prolongada en relación con el estímulo que la desencadena, interfiriendo en la vida diaria.
¿Qué factores de riesgo están asociados a la ansiedad?
Según la Clínica Mayo, existen diversos factores que aumentan el riesgo de padecer este trastorno. Entre ellos se encuentran los traumas infantiles o adultos, el estrés derivado de una enfermedad grave, la acumulación de situaciones estresantes, determinados rasgos de personalidad y la presencia de otros trastornos mentales como la depresión.
También influyen los antecedentes familiares, un componente hereditario, y el consumo o abstinencia de drogas y alcohol, que pueden desencadenar o agravar los síntomas.
¿Cómo tratar la ansiedad?
El doctor Felipe Ortuño Sánchez-Pedreño, especialista del Departamento de Psiquiatría y Psicología de la Clínica Universidad de Navarra, afirma que la mayor eficacia terapéutica se logra combinando psicofármacos y psicoterapia.
No obstante, más allá del tratamiento clínico, la clave está en desarrollar una mirada flexible y compasiva hacia uno mismo.






