Contenido
- 0.1 Las personas que son capaces de reírse de sus propios errores tienen una inteligencia emocional muy superior a la media, según la psicología
- 0.2 La psicología sugiere que los adultos que evitan los conflictos no son necesariamente más maduros, sólo aprendieron en su infancia que expresar sus emociones puede conllevar un grave castigo
- 0.3 La lista de posturas corporales que delatan a los psicópatas, según los expertos
- 1 Los niños que utilizan ChatGPT para estudiar
Vivimos en una era marcada por la tecnología. Internet, los teléfonos móviles, las tablets y las plataformas digitales forman parte de la rutina diaria de millones de personas, independientemente de la edad. Dentro de esta transformación tecnológica, la Inteligencia Artificial se ha instalado con fuerza en casi todos los ámbitos de la vida: el trabajo, la educación, la salud, el entretenimiento y también el aprendizaje infantil. Ahora bien, los niños que utilizan ChatGPT para hacer los deberes aprenden menos, según expertos.
Cada vez más niños y adolescentes recurren a herramientas de IA para buscar información, resolver dudas escolares o incluso hacer los deberes. Esto ha abierto un debate cada vez más presente entre familias y docentes: cómo influye realmente la Inteligencia Artificial en los niños. Mientras algunos la ven como una herramienta educativa con mucho potencial, otros advierten sobre los riesgos de depender demasiado de ella.
Los niños que utilizan ChatGPT para estudiar
La clave, según expertos en educación, está en cómo se utiliza. Javier De Haro, psicólogo juvenil, explica en la Cope, que “La IA es una herramienta, y como tal va a depender del uso que le demos». El principal problema, señala, es que «muchos niños están utilizando esa herramienta sin tener antes unas competencias clave que no le permiten discernir el hacer un buen uso de un mal uso».
La Inteligencia Artificial ya forma parte de los niños
Para las nuevas generaciones, convivir con tecnología es completamente natural. Muchos niños crecen rodeados de pantallas, asistentes virtuales, buscadores, traductores automáticos y herramientas capaces de responder preguntas en segundos.
La Inteligencia Artificial se ha integrado en ese ecosistema digital cotidiano. Está presente en aplicaciones educativas, juegos interactivos, plataformas escolares y asistentes que ayudan a resolver tareas.
Ying Xu, profesora de IA para el aprendizaje y la educación en la Universidad de Harvard, afirma en UNICEF que “Los diferentes dispositivos que utilizan la inteligencia artificial recopilan una amplia variedad de tipos de información. Algunos sistemas solicitan datos básicos para crear una cuenta, como la edad del niño, los datos de contacto de un progenitor o la información de facturación para las aplicaciones de pago”.
Por eso, cada vez es más frecuente que los niños usen IA cuando hacen los deberes: para buscar definiciones, resumir textos, resolver ejercicios matemáticos, traducir palabras o inspirarse para escribir.
Cómo son los niños que utilizan ChatGPT para hacer los deberes
No existe un único perfil. Sin embargo, muchos niños que recurren a la Inteligencia Artificial para estudiar suelen compartir algunos comportamientos o formas de relacionarse con el aprendizaje:
Son curiosos y buscan respuestas rápidas
Muchos niños usan IA porque tienen curiosidad y quieren resolver dudas al instante. Están acostumbrados a obtener información rápida y valoran la inmediatez. Esto puede potenciar el interés por aprender, siempre que después haya reflexión sobre la respuesta obtenida.
Tienen menor pensamiento crítico
Si aceptan cualquier respuesta como válida por venir de una herramienta tecnológica, pueden cuestionar menos la información y desarrollar menos capacidad crítica para detectar errores o contrastar datos.
En la Cope, Javier De Haro distingue entre usarla como un complemento para elaborar un esquema o evitando pensar, evitando razonar, evitando ese esfuerzo. Y es que, como recuerda, «ese esfuerzo precisamente es lo que te hace aprender”.
Menor tolerancia a la frustración
Cuando están acostumbrados a obtener respuestas rápidas, les cuesta más gestionar ejercicios difíciles o tareas que requieren tiempo. Tienden a frustrarse antes si no encuentran una solución inmediata.
Copiar sin comprender
Uno de los comportamientos más frecuentes es copiar respuestas generadas por IA sin leerlas con atención o sin entender realmente lo que significan. Cumplen la tarea, pero no siempre aprenden el contenido.
Menor creatividad en ciertas tareas
Cuando usan la IA para redactar cuentos, redacciones o ideas escolares, pueden limitar su imaginación personal y tender a repetir estructuras o respuestas similares a las generadas automáticamente.
Mayor distracción digital
El uso de IA suele estar vinculado a pantallas, dispositivos y conexión constante, lo que puede facilitar interrupciones, multitarea o pérdida de concentración durante el estudio.
Consejos para que los niños que utilizan ChatGPT lo hagan bien
La IA no tiene por qué ser un problema dentro del aprendizaje. Puede ser una herramienta muy útil si se integra con criterio. Algunas recomendaciones incluyen:
Revisar siempre la información
No todo lo que responde una IA es exacto. Es importante contrastar datos con libros, materiales escolares o docentes.
Fomentar el pensamiento crítico
Animar al niño a preguntarse: ¿esto tiene sentido? o ¿lo entiendo realmente? Este ejercicio es clave para que haya aprendizaje real.
Combinar tecnología con aprendizaje tradicional
Leer, escribir a mano, resumir, practicar cálculo mental o investigar en libros sigue siendo valioso. La tecnología puede complementar, pero no sustituir por completo esos procesos.
Acompañar su uso según la edad
Especialmente en niños pequeños, es recomendable que madres, padres o docentes acompañen el uso de herramientas de IA y conversen sobre cómo utilizarlas.






