El truco de una experta en sueño para que el cambio de hora no afecte a tu descanso: «Así no ocurre en una sola noche»

El truco de una experta en sueño para que el cambio de hora no afecte a tu descanso: "Así no ocurre en una sola noche"

Afrontamos uno de los cambios de hora que se producen en el país, en este caso el de primavera. Así el domingo 29 de marzo llega uno de los momentos más señalados del calendario: el cambio de hora, cuando los relojes se adelantan una hora para aprovechar mejor la luz natural. Este ajuste, que se realiza cada año, marca el inicio de días más largos y luminosos, favoreciendo actividades al aire libre y una mayor sensación de energía.

Sin embargo, aunque pueda parecer un simple cambio, lo cierto es que modificar el horario puede afectar a nuestros ritmos biológicos, generando pequeñas alteraciones en el descanso y la rutina diaria. De qué forma debemos hacerle frente para que no afecte a nuestro descanso. Según el Instituto de Ciencias de Nutrición y Salud, Con el cambio de hora muchas personas tienen problemas durante semanas. Esto se debe a la cronodisrupción, es decir, la desincronización entre el horario biológico que el organismo de la persona mantiene activo mediante una inercia fisiológica, y la nueva hora que marca el reloj.

Qué hacer para que no te afecte el cabio de hora

Al adelantar el reloj, muchas personas pueden experimentar dificultad para conciliar el sueño, sensación de cansancio, falta de concentración o incluso irritabilidad. Para minimizar estos efectos, es recomendable adaptar progresivamente los horarios de descanso unos días antes, exponerse a la luz natural por la mañana, mantener rutinas regulares y evitar el uso de pantallas antes de dormir.

También es aconsejable cenar de forma ligera, evitar estimulantes como la cafeína por la tarde y realizar ejercicio moderado. Con pequeños ajustes, el organismo puede adaptarse más fácilmente al nuevo horario.

¿En qué consiste el cambio de hora y cómo influye en el organismo?

El cambio de hora consiste en adelantar los relojes 60 minutos para ajustarse al horario de verano. En España, esta modificación se realiza de manera uniforme en todo el territorio y suele tener lugar durante la madrugada para minimizar las interrupciones en la vida cotidiana. Esta práctica se implementa principalmente para aprovechar la luz solar, reducir el consumo energético y fomentar un estilo de vida más activo en las tardes primaverales y veraniegas.

«Debido a la inclinación del eje de la Tierra, la hora en la que amanece, y la duración de los días, cambian con las estaciones, mientras los relojes siguen un patrón de tiempo fijo. Por ejemplo en España el momento en el que amanece cambia cerca de 3 horas entre primavera e invierno», asegura el Instituto de Ciencias de Nutrición y Salud.

Sin embargo, este ajuste altera temporalmente el ritmo circadiano, que es el reloj interno del organismo encargado de regular el sueño, la vigilia, la temperatura corporal, la secreción de hormonas y otros procesos fisiológicos.

Al modificar la hora de manera repentina, el cuerpo necesita unos días para adaptarse y restablecer su equilibrio natural.

Las repercusiones en el organismo

El cambio de hora puede afectar de diferentes maneras a la vida diaria y al bienestar de las personas. Entre las consecuencias más frecuentes se encuentran:

Alteraciones del sueño

Dificultad para conciliar el sueño por la noche y sensación de sueño durante el día.

Cansancio y fatiga

La falta de adaptación puede provocar somnolencia, falta de energía y menor productividad.

Cambios de humor

Irritabilidad, ansiedad o sensación de estrés, derivados de la alteración de los ritmos biológicos.

Alteraciones digestivas

Cambios en los horarios de comidas y digestiones pueden generar molestias intestinales.

Problemas de concentración

Disminución del rendimiento en tareas que requieren atención y memoria.

Sensibilidad al dolor y migrañas

Algunas personas pueden experimentar un aumento de dolores de cabeza o sensibilidad general.

Estos efectos suelen ser temporales, pero pueden durar varios días si no se adoptan medidas de adaptación. Por ello, es fundamental implementar estrategias que faciliten la transición al horario de primavera, especialmente para personas sensibles al sueño o con rutinas estrictas.

Consejos para adaptarse al cambio de hora

Exponerse a la luz natural

La luz solar es uno de los reguladores más importantes del ritmo circadiano. Pasar tiempo al aire libre por la mañana contribuye a sincronizar el reloj biológico.

Adelantar progresivamente el horario

Comenzar a acostarse y levantarse 15-20 minutos antes cada día unos días antes del cambio ayuda a que el cuerpo se ajuste de manera gradual.

Mantener rutinas regulares

Intentar seguir horarios constantes de comidas, ejercicio y sueño ayuda al organismo a adaptarse al nuevo horario.

Evitar el uso de pantallas antes de dormir

La luz azul de dispositivos electrónicos puede dificultar la conciliación del sueño. Se recomienda limitar su uso al menos una hora antes de acostarse.

Cuidar la alimentación

Realizar cenas ligeras y evitar estimulantes como la cafeína o el alcohol por la tarde facilita un sueño reparador.

Mantener un ambiente de descanso adecuado

Dormitorios oscuros, frescos y silenciosos facilitan la conciliación del sueño y minimizan las molestias del cambio horario.

 

 

Salir de la versión móvil