Contenido
- 0.1 A qué hora es recomendable levantarse para cuidar la salud a partir de los 60 años, según expertos
- 0.2 La psicología sugiere que las personas que siempre llegan temprano a los sitios no lo hacen porque sean puntuales, sino porque necesitan tener todo bajo control
- 0.3 La psicología lo deja claro: las personas nacidas entre los 60 y los 70 desarrollaron fortalezas mentales porque entrenaron su cerebro al crecer sin tecnología
- 1 El gesto que hace cada mañana tu gato y tu perro al levantarse
Hay personas que empiezan el día con el sonido estridente del despertador, revisan el móvil antes incluso de levantarse y salen de casa con la sensación de ir siempre un paso por detrás del reloj. Sin embargo, cada vez más especialistas en bienestar coinciden en que los primeros minutos de la mañana tienen un impacto directo en el estado físico y mental del resto de la jornada. La manera en que despertamos, respiramos, nos movemos y conectamos con nuestro cuerpo puede generar un impacto en cómo afrontamos el día. Como el gesto que hace cada mañana tu gato y tu perro que deberías copiar.
En un contexto en el que las prisas parecen haberse convertido en una norma, recuperar pequeños rituales matutinos se ha transformado en una herramienta sencilla para mejorar la calidad de vida. La profesora de yoga Cristina Giner, autora del libro Tú también eres yogui, defiende en un artículo de La Vanguardia, que el cuerpo necesita una transición suave entre el sueño y la actividad diaria. Según explica, los humanos deberíamos imitar a los animales, que al despertar se desperezan de forma natural para activar músculos y articulaciones. Esta idea conecta con diversas investigaciones sobre bienestar físico y salud mental que destacan la importancia de comenzar el día con consciencia corporal. Instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han señalado en distintos estudios la relevancia de incorporar movimiento, respiración y hábitos saludables desde primera hora de la mañana.
El gesto que hace cada mañana tu gato y tu perro al levantarse
Uno de los errores más frecuentes consiste en saltar de la cama y comenzar inmediatamente con las obligaciones del día. Aunque parezca una forma eficiente de ganar tiempo, el organismo necesita unos minutos para adaptarse al cambio entre el descanso nocturno y la actividad.
La experta Cristina Giner recomienda adelantar el despertador unos minutos para evitar esa sensación de urgencia constante. El objetivo es disponer de un pequeño margen para despertar con calma. Ese tiempo puede utilizarse para respirar profundamente, estirarse o simplemente tomar conciencia de cómo se siente el cuerpo.
Desperezarse como hacen los animales
Si hay un gesto que la experta considera fundamental es el desperezamiento. Los gatos y los perros lo hacen instintivamente nada más abrir los ojos cada mañana o en otras situaciones al despertarse. Estiran la espalda, alargan las extremidades y activan la musculatura antes de comenzar cualquier actividad.
En los seres humanos ocurre algo parecido. Después de varias horas de inmovilidad, músculos, tendones y articulaciones agradecen un movimiento suave. Estirar brazos y piernas, abrir el pecho y movilizar la columna ayuda a mejorar la circulación y a reducir la sensación de rigidez matutina.
Además, este sencillo hábito favorece una mayor conexión con el propio cuerpo, algo que muchas personas pierden en medio de la rutina diaria.
Evitar que el móvil sea lo primero al levantarse
Otro consejo cada vez más respaldado por especialistas, entre los que se incluye el fundador de Athletica Academy, Lucas Fabian Amaro, es retrasar el contacto con el teléfono móvil durante los primeros minutos del día. Mirar mensajes, correos electrónicos o redes sociales nada más despertar puede activar inmediatamente mecanismos relacionados con el estrés y la sobreestimulación.
La mañana representa una oportunidad para conectar con uno mismo antes de atender las demandas externas. Aunque resulte complicado al principio, dedicar unos minutos a actividades más tranquilas permite empezar la jornada con una sensación de mayor control y claridad mental.
Respirar antes de actuar cada mañana
La respiración suele pasar desapercibida porque ocurre de forma automática, pero tiene una enorme influencia sobre el bienestar físico y emocional. Por eso, muchas prácticas de yoga y mindfulness la utilizan como herramienta principal.
Hacer varias respiraciones profundas al despertar ayuda a oxigenar mejor el organismo y favorece un estado de calma. No es necesario realizar ejercicios complejos. Basta con inspirar lentamente por la nariz, mantener el aire unos segundos y expulsarlo de forma controlada.
Este sencillo gesto puede convertirse en un ancla para comenzar el día de manera más consciente.
Mover el cuerpo durante la mañana
Como dijimos anteriormente, la Organización Mundial de la Salud recuerda que cualquier movimiento cuenta cuando se trata de combatir el sedentarismo. Por ello, incorporar actividad física ligera desde primera hora resulta especialmente beneficioso.
No hace falta realizar una sesión intensa de entrenamiento. Caminar unos minutos, realizar estiramientos o practicar algunas posturas sencillas de yoga son opciones accesibles para la mayoría de las personas. El objetivo es activar el cuerpo progresivamente y preparar músculos y articulaciones para el resto de la jornada.





