Los médicos y expertos en salud coinciden: «La cafeína se asocia con la reducción de los riesgos de enfermedades como el párkinson, el alzhéimer o la diabetes»

Los médicos y expertos en salud coinciden: "La cafeína se asocia con la reducción de los riesgos de enfermedades como el párkinson, el alzhéimer o la diabetes"

Durante años, la cafeína ha sido observada con cierta desconfianza por su efecto estimulante, pero la investigación científica ha empezado a dibujar un panorama diferente. Esta sustancia, presente de forma natural en el café, el té, el cacao y otras  bebidas, no solo ayuda a combatir la somnolencia: también podría estar relacionada con un menor riesgo de algunas enfermedades. La clave está en distinguir entre los efectos de la cafeína y los del café completo, una bebida que contiene cientos de compuestos bioactivos.

Según la revisión publicada en ScienceDirect, diversos estudios han descrito propiedades neuro protectoras de la cafeína que podrían contribuir a prevenir procesos relacionados con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. La sustancia también aparece en medicamentos para tratar determinados dolores de cabeza, resfriados y alergias, porque puede potenciar el efecto de algunos analgésicos. Además, sus propiedades ergogénicas explican su popularidad entre deportistas. Sin embargo, buena parte de la evidencia sobre prevención de enfermedades procede de investigaciones observacionales o de estudios centrados en el consumo de café, por lo que una asociación no significa necesariamente que la cafeína, por sí sola, sea responsable de ese efecto.

¿Cómo se relaciona la cafeína con la protección del cerebro?

Uno de los campos que más interés despierta es el relacionado con el cerebro. ScienceDirect recoge investigaciones que apuntan a una posible acción protectora frente al Alzheimer y el Parkinson.

En el caso del Alzheimer, se ha estudiado especialmente la relación entre la cafeína y la producción de beta amiloide, una proteína vinculada a las placas características de la enfermedad.

Esto no significa que tomar café prevenga el Alzheimer de manera demostrada. El Observatorio de Alimentación señala que todavía no existe evidencia suficiente para afirmar de forma rotunda que la cafeína mantenga a raya estas enfermedades.

“La prudencia es importante porque intervienen numerosos factores, desde la alimentación y el ejercicio hasta la edad y otros hábitos de vida”, mencionan los especialistas.

¿Cuál es el papel de los compuestos del café?

Cuando se habla de los posibles beneficios del café, reducir todo a la cafeína puede resultar engañoso. Como explica el doctor Miguel Paule, el café contiene cientos de compuestos bioactivos, entre ellos ácidos clorogénicos, polifenoles y melanoidinas.

“Estas moléculas se investigan por su posible participación en procesos relacionados con la inflamación, el estrés oxidativo y el envejecimiento saludable”, comenta el profesional.

El Observatorio de Alimentación también destaca la presencia de minerales, vitaminas y antioxidantes. Por ello, los efectos observados en determinados estudios pueden depender de la combinación de sustancias presentes en la bebida y no únicamente de la cafeína.

“Esta distinción ayuda a entender por qué algunos resultados sobre café y salud no pueden trasladarse automáticamente a cualquier producto con cafeína”, advierten desde el Observatorio de Alimentación.

¿Cómo la cafeína disminuye el riesgo de algunas enfermedades?

Los estudios recopilados por el doctor Miguel Paule relacionan el consumo de café con una menor mortalidad por todas las causas, un menor riesgo de diabetes tipo 2 y de algunas enfermedades hepáticas, además de una posible reducción del riesgo de Parkinson. Para el experto, estas asociaciones resultan interesantes, pero no deben interpretarse como una garantía individual.

El Observatorio de Alimentación recoge también investigaciones que han relacionado determinados componentes antioxidantes y antiinflamatorios del café con un menor riesgo de algunos cánceres, como los de endometrio, próstata y ciertos tipos de mama.

Al mismo tiempo, advierte de resultados diferentes para otras neoplasias. Algo parecido sucede con el corazón: un consumo moderado se ha asociado con una pequeña disminución del riesgo de infarto, aunque también puede elevar la homocisteína.

¿Qué ocurre con el corazón y el café?

La Asociación Americana del Corazón aporta un matiz especialmente relevante. Los ensayos controlados aleatorios realizados en consumidores habituales de café con cafeína indican que esta puede reducir el riesgo de fibrilación auricular, aunque también aumentar la frecuencia de contracciones ventriculares prematuras.

Además, los datos son bastante consistentes al relacionar el consumo moderado, principalmente mediante café, con un menor riesgo de accidente cerebrovascular. A su vez, sostienen que la cantidad de cafeína importa.

En ese sentido, la evidencia sobre dosis elevadas, como las presentes en bebidas energéticas, es limitada y generalmente apunta hacia posibles efectos cardiovasculares perjudiciales. Por tanto, más cafeína no significa necesariamente más beneficios.

¿Por qué es importante consumir cafeína con moderación?

La evidencia disponible permite hablar de una relación prometedora entre la cafeína, el café y determinados indicadores de salud, pero todavía no de una fórmula preventiva contra las enfermedades.

El Observatorio de Alimentación insiste en que existen efectos beneficiosos y adversos, mientras que ScienceDirect recoge posibilidades neuro protectoras que continúan bajo investigación.

En definitiva, la cafeína puede formar parte de una alimentación habitual y, especialmente cuando se consume mediante café en cantidades moderadas, se ha relacionado con distintos resultados favorables.

 

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