La nutricionista que revienta el mito de las tortitas de arroz: «Son básicamente almidón y no el snack sano que te han vendido»

La nutricionista que revienta el mito de las tortitas de arroz: "Son básicamente almidón y no el snack sano que te han vendido"

Las tortitas de arroz se han convertido en uno de los productos más habituales en muchas dietas. Durante años se han asociado con la pérdida de peso, la alimentación saludable y las cenas ligeras. Sin embargo, detrás de esa imagen aparentemente sana existen varios aspectos nutricionales que generan dudas entre especialistas. Muchas personas sustituyen el pan o incluso comidas completas por tortitas pensando que son una alternativa más equilibrada, cuando en realidad su consumo frecuente puede tener efectos poco recomendables.

La nutricionista Sara Mansa destaca que las tortitas de arroz suelen aportan básicamente almidón. Según la coach nutricional Mercedes Montilla, este tipo de productos deben consumirse con moderación y dentro de una dieta variada y equilibrada. Uno de los principales problemas de las tortitas de arroz es que se consideran un alimento muy pobre a nivel nutricional. Aunque son bajas en calorías, apenas contienen proteínas, vitaminas o grasas saludables. Además, tienen un índice glucémico elevado, lo que provoca subidas rápidas de azúcar en sangre y una sensación de hambre poco tiempo después de consumirlas. A esto se suma la preocupación por la presencia de arsénico en el arroz y sus derivados, especialmente cuando la alimentación se basa en este tipo de productos. De ahí que diversos especialistas, como la nutricionista Sara Mansa crean que realmente no es un snack sano.

Por qué las tortitas de arroz no son tan sanas como crees

La especialista Mercedes Montilla menciona que la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, analizó distintas muestras de tortitas de arroz y detectó que eran uno de los derivados con mayores cantidades de este metal. «Los expertos insisten en que no hace falta eliminarlas por completo, pero sí evitar que se conviertan en la base habitual de desayunos, meriendas o cenas», comenta Montilla.

Los integrantes de esta organización se preguntaron si este producto, que se vende como un sustitutivo del pan, sobre todo para las personas que quieren perder peso y vigilan las calorías que ingieren, engorda menos que otros panificados.

La respuesta es un contundente no. ¿Cuál es el truco, por qué estos sujetos suelen tener la impresión de que las tortitas de arroz son más saludables? La respuesta está en su preparación. Estas tortitas «son el resultado del extrusionado de una masa a base de cereales», lo que permite obtener un producto con mucho volumen que pesa poco.

Así «engañamos al estómago porque ingerimos aire», relatan los expertos de la Organización de Consumidores y Usuarios. Pero esto es solamente una sensación.

La trampa de las tortitas de arroz

Las tortitas de arroz suelen venderse como un snack ligero y práctico. Son fáciles de transportar, no necesitan preparación y aportan pocas calorías por unidad. Sin embargo, esto no significa necesariamente que sean saludables.

Según explica Mercedes Montilla, muchas personas las utilizan para sustituir el pan pensando que están haciendo una elección mejor, cuando realmente se trata de un alimento muy procesado y con escaso valor nutricional.

«El principal problema es que están elaboradas casi exclusivamente a base de arroz inflado o harina refinada. Esto hace que predominen los hidratos de carbono rápidos y que prácticamente aportan fibra o proteína suficiente para generar saciedad», asegura. Como consecuencia, es frecuente terminar comiendo varias unidades sin sentirse satisfecho, comes de más, o al cabo de dos horas ya tienes hambre de nuevo.

Además, el proceso de inflado modifica parte de las propiedades originales del cereal. El Dr. Josh Axe señala que incluso las versiones integrales pierden parte de sus antioxidantes durante la fabricación, por lo que consumir arroz integral normal resulta nutricionalmente más interesante.

El problema del arsénico en las tortitas de arroz

Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es la presencia de arsénico. El arroz es un cereal que tiende a absorber este metal presente en el suelo y el agua. Aunque las cantidades permitidas están reguladas, el problema aparece cuando el consumo es excesivo y continuado.

Mercedes Montilla recuerda que los niños pequeños son especialmente vulnerables a ello. De hecho, advierte de que los menores de seis años no deberían consumir este tipo de productos con frecuencia. Una ingesta elevada podría superar fácilmente las dosis recomendadas.

«La acumulación prolongada de arsénico se ha relacionado con enfermedades como la diabetes, ciertos tipos de cáncer y otros problemas de salud», advierte Montilla. Por eso, los expertos insisten en variar las fuentes de carbohidratos y no abusar de alimentos elaborados exclusivamente con arroz.

¿Cuáles son las diferencias entre las tortitas de arroz, las de maíz y de avena?

Las tortitas de maíz suelen tener un sabor más intenso y una textura más crujiente. Sin embargo, la nutricionista Yor D. Andonova advierte de que el maíz puede contaminarse con hongos y pesticidas, incluido el glifosato, una sustancia muy cuestionada en distintos países. Por eso recomienda elegir siempre versiones ecológicas.

Las tortitas de avena suelen percibirse como una alternativa más interesante porque la avena contiene más fibra y proteínas. Aun así, muchas versiones industriales incluyen azúcares añadidos, harinas refinadas o mezclas con otros cereales poco recomendables. Conviene revisar siempre la etiqueta nutricional antes de comprarlas y optar por las que son mucho más naturales.

Por otro lado, las tortitas de trigo sarraceno o legumbres son las mejor valoradas por algunos nutricionistas. Aportan más fibra, minerales y proteínas vegetales, además de generar mayor sensación de saciedad.

¿Cómo consumir tortitas de forma más equilibrada?

Los especialistas coinciden en que el problema no es consumir tortitas ocasionalmente, sino convertirlas en un alimento principal dentro de la dieta diaria. Comerlas solas y de manera frecuente puede provocar aumentos rápidos de glucosa y la sensación de hambre poco después.

Para equilibrar mejor este tipo de snacks, el Dr. Josh Axe recomienda acompañarlas siempre con proteínas o grasas saludables. Algunas opciones pueden ser queso fresco, hummus, atún, aguacate o crema de frutos secos sin azúcar añadido. De este modo, la digestión es más lenta y el impacto sobre el azúcar en sangre disminuye.

También es importante variar las fuentes de carbohidratos y no depender continuamente de productos ultra procesados. Al final, una dieta variada con pan integral de calidad, también añadiendo avena tradicional, tomando legumbres o verduras en comidas y cenas, o los cereales integrales completos (pero sin azúcares ni añadidos) suelen ser alternativas más nutritivas y saciantes.

 

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