Los entrenadores expertos coinciden: después de entrenar es mejor caminar entre 5 y 15 minutos porque «puede aportar más beneficios que estirar»

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Los entrenadores expertos coinciden: después de entrenar es mejor caminar entre 5 y 15 minutos porque "puede aportar más beneficios que estirar"

Después de entrenar, muchas personas dan por finalizada la sesión con unos minutos de estiramientos. Sin embargo, cada vez más especialistas destacan que existe un hábito todavía más beneficioso para favorecer la recuperación y potenciar los resultados: caminar durante unos minutos (entre 5 y 15) después de levantar pesas. Este gesto sencillo, accesible para cualquier persona y sin necesidad de material específico, ayuda al organismo a aprovechar mejor la energía disponible, favorece la recuperación muscular y puede contribuir a mejorar la composición corporal sin aumentar la intensidad del ejercicio realizado.

Aunque los estiramientos siguen teniendo un papel importante dentro de una rutina de actividad física, no siempre son la mejor opción como única estrategia después de entrenar. Según explican desde Mundo Salud Fisioterapia, combinar una caminata con estiramientos posteriores permite aprovechar las ventajas de ambas actividades. Además, caminar inmediatamente después de entrenar favorece la utilización de la grasa como fuente de energía y ayuda a que el cuerpo se recupere de forma más eficiente. Se trata de un cambio sencillo que puede ofrecer beneficios tanto para deportistas habituales como para quienes empiezan a entrenar.

Caminar después de entrenar favorece la quema de grasa

Uno de los principales argumentos a favor de caminar tras una sesión de ejercicio es que el organismo se encuentra en un momento especialmente favorable para utilizar la grasa como combustible.

Tal y como explica el doctor Vassily Eliopoulos en Women’s Health Inglaterra, el entrenamiento con pesas moviliza las reservas de grasa y una caminata posterior ayuda a emplearlas como fuente de energía.

En lugar de realizar un ejercicio cardiovascular intenso, un paseo a ritmo cómodo permite mantener el cuerpo activo sin generar un esfuerzo adicional excesivo. «Esto favorece la oxidación de las grasas y evita incrementar el desgaste físico tras una sesión exigente de musculación», mencionan.

Caminar genera una mejor recuperación muscular

Caminar también puede convertirse en un aliado para recuperarse mejor después del ejercicio. Mantener el cuerpo en movimiento durante unos minutos favorece la circulación sanguínea y ayuda a transportar oxígeno y nutrientes hacia los músculos que han trabajado durante el entrenamiento.

Según recoge Women’s Health en Inglaterra, este hábito puede contribuir a disminuir las molestias musculares que suelen aparecer al día siguiente, conocidas como agujetas. Además, caminar facilita la eliminación del lactato acumulado durante el esfuerzo, un aspecto relacionado con una recuperación más eficiente.

Los beneficios de caminar para la sensibilidad a la insulina

Otro de los efectos positivos destacados por los especialistas es la mejora de la sensibilidad a la insulina. Después de entrenar, andar ayuda a que los músculos capten mejor la glucosa presente en la sangre, reduciendo la necesidad de que el organismo produzca grandes cantidades de insulina.

Este proceso facilita que el cuerpo alterne de forma más eficiente entre el uso de grasas y carbohidratos como fuente de energía. Además, andar contribuye a reducir el cortisol y favorece la eliminación de glucosa por parte de los músculos, dos factores relacionados con un mejor funcionamiento metabólico.

¿Entonces hay que estirar después de entrenar?

Los estiramientos no deben considerarse perjudiciales ni innecesarios. Desde Mundo Salud Fisioterapia recuerdan que siguen siendo una herramienta muy útil para mantener la flexibilidad, aliviar la tensión muscular y favorecer una buena movilidad articular.

De hecho, realizar estiramientos después de caminar puede resultar incluso más beneficioso. Tras unos minutos de paseo, los músculos permanecen calientes y presentan una mayor elasticidad, lo que facilita ejecutar los movimientos con mayor comodidad y menor riesgo de molestias.

Estirar piernas, espalda, cuello y hombros después de caminar ayuda a reducir la rigidez muscular, mejorar la postura y promover una agradable sensación de relajación. Además, mantener esta rutina de forma habitual puede contribuir a prevenir dolores frecuentes, especialmente en la zona lumbar.

Una rutina sencilla para cualquier persona

Uno de los mayores atractivos de caminar después de entrenar es que cualquier persona puede incorporarlo a su rutina diaria. No requiere experiencia, equipamiento especial ni grandes conocimientos técnicos.

El entrenador Dan John, citado por Healthy Strong, destaca que muchas veces un paseo tranquilo resulta más interesante que añadir sesiones cardiovasculares muy intensas, ya que estas últimas suelen utilizar principalmente el azúcar como combustible.

«En cambio, caminar después del entrenamiento permite aprovechar mejor las grasas movilizadas durante el ejercicio de fuerza», asegura el experto. Por ello, dedicar entre 10 y 20 minutos a caminar antes de realizar los estiramientos puede convertirse en un hábito sencillo con beneficios para la recuperación, el metabolismo y el bienestar general.

La combinación de ambas actividades ofrece una estrategia equilibrada para cuidar el cuerpo, mejorar el rendimiento y mantener una vida físicamente activa de forma sostenible.

 

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