Si revisas con frecuencia tu reloj inteligente para ver si has llegado a la meta de los 10.000 pasos diarios o más, quizás te interese saber que no hace falta llegar a esta cifra. Cada vez son más los expertos que ponen en duda que tengamos que realizar tal cantidad de pasos. Hay beneficios cuando nos exigimos menos.
Según el medio de Hungría, Femcafe, muchas personas acaban el día con 6.000 pasos y no se quedan satisfechas, pues piensan que se han motivo poco y no es suficiente para cubrir el ejercicio diario. Ahora bien, hay diversos estudios que analizan la relación entre el número de pasos diarios y la salud, y los resultados concluyen que incluso niveles de actividad inferiores a esta meta tan extendida pueden asociarse con mejores resultados de salud.
No hace falta andar 10.000 pasos diarios
En concreto, un estudio publicado en The Lancet Public Health y Jama resume 31 estudios previos sobre este tema. Los investigadores analizaron los riesgos de enfermedad cardiovascular, demencia, diabetes tipo 2 y mortalidad por todas las causas en relación con el número diario de pasos. Los resultados indicaron que una cantidad diaria inferior a la meta de 10.000 ya se asociaba con beneficios significativos para la salud en comparación con niveles de actividad muy bajos.
Esto no significa que hacer más ejercicio sea innecesario. Un mayor nivel de actividad puede aportar beneficios adicionales, y factores como la intensidad, la edad, el estado de salud general y las circunstancias individuales también desempeñan un papel importante.
Pero, la conclusión clave es que no se debe considerar un día con menos pasos como un fracaso simplemente por no haber alcanzado una cifra redonda específica.
El número de pasos que debes dar a diario
El estudio dio a conocer que caminar tan solo 7.000 pasos al día puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte.
En comparación con quienes daban 2.000 pasos diarios, las personas que caminaban 7.000 presentaban un menor riesgo de mortalidad por todas las causas, demencia, caídas, enfermedades y mortalidad cardiovasculares, síntomas depresivos, diabetes tipo 2 y mortalidad por cáncer.
Según la investigación, también se asoció una mejor salud con cifras de pasos más modestas, en torno a los 4.000. Y, si bien los beneficios seguían aumentando al superar los 7.000 pasos en el caso de algunas afecciones, se estabilizaban para otros resultados de salud.
Un objetivo más realista
Los especialistas destacan que muchas personas abandonan sus intentos de aumentar la actividad física porque consideran inalcanzable la cifra de 10.000 pasos diarios.
Sin embargo, plantearse una meta más asequible puede favorecer la constancia y facilitar que el ejercicio se convierta en un hábito permanente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que cualquier incremento de la actividad física resulta beneficioso y recomienda reducir el tiempo sedentario siempre que sea posible, independientemente del nivel inicial de cada persona.
Caminar para ir al trabajo, utilizar las escaleras o realizar pequeños paseos después de las comidas son estrategias sencillas que ayudan a sumar pasos sin necesidad de dedicar largas sesiones específicas al ejercicio.
Alternar diversos tipos de ejercicios
La clave está en poder combinar variedad de ejercicios, a veces no se cuentan los pasos pero estás haciendo un ejercicio de fuerza que realmente necesitas. Entonces lo ideal es poder andar, moverte, alternar ejercicios de fuerza (prácticamente obligatorios según los entrenadores y más a partir de los 50 años) con cardio.
Luego están los que permiten desarrollar la flexibilidad y también el yoga y afines para poder relajarse, aumentar la autoestima, los estiramientos y llegar en plena forma a medida que vamos cumpliendo años.
Hacer ejercicio a diario
Desde el estudio, sus autores también inciden en que los resultados deben interpretarse teniendo en cuenta algunas limitaciones, como el reducido número de investigaciones disponibles para determinados problemas de salud.
Aun así, la evidencia respalda una idea clara: aumentar el número de pasos diarios aporta beneficios, incluso si no se llega a cifras muy elevadas. Pero ello debe ser un ejercicio constante, no vale con hacer 10.000 pasos un día y menos de 2.000 el resto de la semana.
Hay que seguir con el ejercicio progresivo, e ir escalando los pasos a ser posible de forma progresiva y a medida que va pasando el tiempo. siempre según cada persona y su condición física.
Lo más eficaz es aumentar progresivamente el número de pasos diarios. Por ejemplo, añadir entre 1.000 y 2.000 pasos al día puede demostrar un progreso en pocas semanas. Este enfoque gradual facilita la adherencia y reduce la sensación de esfuerzo.
