Los veterinarios expertos coinciden sobre el Pastor Alemán: «No es sólo un perro, es una máquina de trabajo»
Su naturaleza innata, inteligencia y capacidades físicas lo hacen una raza ideal para labores de ayuda
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El reconocido psicólogo, coach y educador canino español Manuel Balibrea ha destacado las grandes características con las que cuenta por genética el pastor alemán. Una raza de perros que ha sido durante generaciones empleada para realizar tareas que requieren de una actividad constante y disciplina.
No se trata de una mascota convencional de sofá, ya que son criados específicamente por su resistencia, disciplina y capacidad de aprendizaje. Debido a esto, los dueños de estos perros deben estar concienciados del estilo de vida que requiere esta raza, según el experto avisa: «Es un animal diseñado para rendir bajo presión y no fallar nunca. No es sólo un perro, es una máquina de trabajo, de obediencia y de instinto».
Las necesidades de un pastor alemán
Las necesidades de esta raza se resumen en una frase: un pastor alemán aburrido es un perro destructivo. No tan sólo demandan una alta actividad física respecto a la mayoría de las razas, también necesitan trabajar a diario su cerebro. Las tareas donde se requiera el olfato son imprescindibles en su día a día, por lo que los adiestradores recomiendan 20 minutos diarios de juegos de rastreo, búsqueda de juguetes o snacks. Su inteligencia necesita ser estimulada todos los días para que esté en continuo desarrollo.
Requieren una actividad física de media hora y media, dos horas, combinando caminatas a paso ligero con momentos de paseo libre para que explore. Al igual que el resto de perros, requieren una socialización temprana con otros canes, gestionar sus emociones y mantenerse saludables a través de la comida y el cuidado de las articulaciones.
Una naturaleza protectora
Las características de los pastores alemanes los hacen un gran compañero de trabajo en labores de búsqueda y rescate o en intervenciones policiales. Su naturaleza protectora innata es otra de sus grandes cualidades. Esta puede convertirse en un problema si no se educa en su canalización y control. Su instinto de presa y de juego es altísimo, lo que hace sencillo su adiestramiento y se vuelve con facilidad un compañero leal y obediente.