El espectacular nuevo look de Beyoncé que quita años después de los 40 y no necesita esfuerzo
Qué tipo de 'bob' lleva exactamente Beyoncé y cómo se llama técnicamente
Funciona muy bien en rostros en forma de corazón porque compensa la amplitud de la frente
Pocas celebridades tienen el poder de convertir un simple cambio de look en una declaración de tendencia global como Beyoncé. La artista, icono absoluto de estilo y referente de belleza desde hace más de dos décadas, ha vuelto a hacerlo. Su nuevo corte, un bob corto estructurado con volumen, ha revolucionado redes y salones por igual. Más allá del impacto visual, el efecto es inmediato: ilumina el rostro, suaviza facciones y aporta un aire sofisticado que, según estilistas, puede restar visualmente hasta diez años.
La cantante no solo marca tendencias musicales, también ha definido eras estéticas completas, desde sus melenas XL honey blonde hasta sus ondas glam. Por eso, cuando decide acortar su cabello hasta la mandíbula, el gesto no es casual. Este bob pertenece a la familia de los cortes de precisión. Tiene base recta suavizada, capas internas invisibles y contorno curvado hacia dentro mediante brushing. El resultado es un acabado pulido, con volumen controlado y movimiento natural. Técnicamente, los expertos lo describen como un volumized sculpted bob, heredero directo del glamour sesentero reinterpretado con técnicas modernas de texturizado.
¿Por qué rejuvenece? Porque despeja el cuello, eleva visualmente los pómulos y crea estructura facial. A diferencia de cortes largos que pueden arrastrar los rasgos hacia abajo, este largo estratégico actúa como un lifting óptico. Además, el volumen en la zona lateral equilibra proporciones y aporta frescura. El tono que luce Beyoncé, un rubio miel cálido con matices dorados, también juega un papel clave. Refleja luz, suaviza líneas y añade dimensión al cabello.
Entre sus ventajas destaca la practicidad. Es un corte pensado para peinarse rápido. Basta un secador, un cepillo redondo mediano y dirigir las puntas hacia dentro para lograr el efecto pulido. Incluso al natural mantiene forma gracias a su estructura interna. El único inconveniente es que requiere mantenimiento frecuente, aproximadamente cada cuatro o seis semanas, para conservar la línea precisa y el volumen en su sitio.
Este estilo nació como reinterpretación contemporánea del bob clásico creado a principios del siglo XX y popularizado en los años sesenta por iconos de elegancia minimalista. Hoy vuelve con fuerza porque responde a lo que buscan las mujeres actuales, sofisticación sin esfuerzo. Favorece especialmente a rostros ovalados, angulosos o en forma de corazón y funciona mejor en cabellos lisos u ondulados finos a medios, donde el volumen se controla con facilidad.
Sin embargo, no es un corte universal. Puede endurecer facciones muy redondas si no se adapta la línea frontal y puede resultar difícil de manejar en cabellos muy gruesos o muy rizados si no se realiza un texturizado adecuado. También exige atención al styling, porque si se deja crecer demasiado pierde la estructura que lo hace especial. Por eso los estilistas recomiendan personalizar siempre el contorno y la densidad según la forma del rostro y la textura del cabello. En manos expertas, este peinado demuestra por qué menos longitud puede significar mucho más estilo.