Francia se suma a Italia y desplegará unidades Sentinelle del ejército frente a las protestas de este sábado
Lecornu niega órdenes a los servicios de Inteligencia para que culpen de los disturbios al partido de izquierda La Francia Insumisa
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha prometido este martes que va a haber un despliegue policial «masivo» para hacer frente a las movilizaciones convocadas para el próximo sábado por los chalecos amarillos y sindicatos de estudiantes.
Este martes, Lecornu se ha sometido a una sesión de preguntas en la Asamblea Nacional, junto al ministro de Interior, Laurent Núñez, para responder sobre el papel desempeñado por las fuerzas de seguridad durante las movilizaciones violentas que llevan semanas agitando el país.
Durante el turno de preguntas en la Asamblea Nacional, el ministro de Interior, Laurent Núñez, ha confirmado que las fuerzas Sentinelle del ejército serán movilizadas el sábado 24 de octubre, «en lugar de las fuerzas de seguridad interna, principalmente en tareas de vigilancia estática, para liberar a policías y gendarmes y garantizar las misiones de aplicación de la ley».
Las manifestaciones alcanzaron su punto álgido este pasado fin de semana cuando se juntaron profesores y estudiantes con el movimiento de los chalecos amarillos y sus quejas generalizadas en contra del coste de la vida y de la labor que hace el presidente, Emmanuel Macron.
Núñez ha asegurado que van a «intensificar el despliegue para el 24 de octubre, mediante una doctrina revisada en términos de volumen de recursos y en términos de respuesta para atacar a estos grupos que dispersan a sus fuerzas de forma planificada».
Lecornu ha insistido en que las protestas pacíficas acaban convirtiéndose en disturbios, porque existen grupos de «ultraizquierda» que utilizan estas movilizaciones y alientan a la «insurrección».
El primer ministro rechaza así que las propias fuerzas de seguridad fuesen las que están «provocando» la tensión a través del uso de «secretas» escondidos entre los manifestantes.
Ha señalado que ellos «creen en la responsabilidad individual» y que cuando empieza el «vandalismo», los culpables son los «vándalos», no ese discurso del que se ha apropiado los manifestantes de que los que están detrás de los daños ocasionados realmente son las autoridades.
Atisbos de manipulación oficial
Entre otras cosas, Lecornu ha aprovechado para hablar sobre el reportaje que se ha publicado este jueves por Mediapart, en el que altos cargos de los servicios de Inteligencia franceses aseguran, desde el anonimato, que recibieron órdenes desde arriba para culpar al principal exponente de la izquierda radical francesa, La Francia Insumisa (LFI), del candidato presidencial Jean-Luc Mélenchon, de fomentar los disturbios.
De todas formas, el primer ministro galo ha negado de manera tajante el contenido del reportaje. Ha afirmado que es «impensable» que un gobierno pueda dar semejantes instrucciones. Además, ha avisado por última vez que ningún manifestante se acercará al Eliseo o Matgnon el próximo sábado.
Tras la publicación del artículo en Mediapart, LFI anunció su intención de demandar a Laurent Núñez ante el Tribunal de Justicia de la República. El coordinador general del partido, Manuel Bompard, declaró en France Info que si los servicios de inteligencia territorial elaboran «informes falsos» y se les pide que escriban «cosas falsas» en esos informes, se denomina «escándalo de Estado».
Fin de semana marcado por los disturbios
Este fin de semana ha supuesto un punto de inflexión en las movilizaciones en Francia. 2.400 detenciones en cuestión de dos días, comercios saqueados, coches quemados y las calles totalmente tomadas por los estudiantes.
En un recuento cerrado a las 20:00 horas del domingo, se registraban unos 1.500 establecimientos afectados, pero excluye a algunas ciudades y a la red nacional de Cámaras del Comercio e Industria.
El ministro de Justicia, Gerald Darmanin, ha afirmado que sin duda «han fracasado», en su opinión, parte de los problemas que han tenido lugar este fin de semana se deben a las deficiencias de los servicios de inteligencia, que «no saben cómo combatir a la extrema izquierda».
El ministro ha asegurado que los movimientos de extrema izquierda serán «una de las amenazas que afectarán a nuestro país, junto con el crimen organizado y el terrorismo» en los próximos años.
Francia está viviendo uno de los episodios más violentos en sus calles. En redes se han viralizado las reacciones de los dueños de pequeños comercios al ver sus tiendas destrozadas, en las que estaban visiblemente tristes por los daños ocasionados.