Detienen en la AP-7 de Cataluña a un radical islamista de origen holandés fichado como peligroso
Las fuerzas de seguridad han detenido en la AP-7 a un radical islamista de origen holandés al que los servicios de inteligencia tenían fichado como un peligroso sospechoso.
Ha sido el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha avanzado esta detención en una entrevista en Antena 3 tras ser preguntado por la búsqueda de este hombre, Khalid Makran, de nacionalidad holandesa.
Los servicios de inteligencia habían advertido a la Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos de la radicalidad de este hombre al que se había visto por última vez en Salou (Tarragona) con una conducta «irregular», con «soflamas islamistas» y que se dirigió a una comisaría de los Mossos, según el ministro.
Marlaska ha añadido que tenía antecedentes criminales y «evidentemente» las fuerzas de seguridad aconsejaban su localización y detención.
Lo último en Cataluña
-
Albiol, un hombre de la casa para luchar contra la okupación
-
AEMET prevé cielo nuboso y chubascos en Barcelona, mejoría hacia la mañana y vientos del oeste
-
Cielo cubierto y chubascos en Barcelona: AEMET advierte tormentas esta tarde
-
Ha llegado para reventar a IKEA y ya es oficial: con 2.000 m2, el ‘IKEA chino’ ya está en pleno centro de Barcelona
-
Barcelona: AEMET prevé cielo cubierto, chubascos y descenso notable de temperaturas hoy
Últimas noticias
-
El recorrido de Sánchez para visitar las zonas afectadas por la DANA en Valencia: dos aviones y cuatro helicópteros para llegar a Oliva
-
La lección vital de Albert Einstein para los adultos: «La madurez comienza a manifestarse cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos»
-
Una pareja busca voluntarios para vivir gratis en una pequeña aldea de León de 20 habitantes a cambio de atender a los peregrinos del Camino de Santiago
-
Los peluqueros profesionales instan a poner papel de aluminio en el pelo antes de dormir: por qué lo recomiendan y para qué sirve
-
Marruecos está bombeando agua del Atlántico hasta el Sáhara para transformar 5.200 hectáreas de arena en enormes campos de cultivo