Arriola seguirá siendo ‘bastón’ de Rajoy durante las Generales
La debacle que el Partido Popular ha sufrido en Cataluña ha hecho explotar de nuevo a las voces críticas, quizá apaciguadas algún tiempo, para volver a la carga e insistir que «no piensen que tienen todo hecho de aquí a las generales, que está todo por hacer».
Explotó el expresidente José María Aznar en un comunicado publicado esta semana a una hora de que Mariano Rajoy compareciera ante la cúpula de su partido para analizar los últimos resultados electorales. Pero también explotaron aquellos populares que llevan media vida avisando que la comunicación es lo primero que falla y seguirá fallando como no hagan nada en el partido».
Si los resultados, que muchos esperaban, les han dejado alicaídos esperando a la estrategia a desarrollar en muy poco tiempo. «No se puede dar la cara y aparecer en medios solo estos dos últimos meses», señalan; ahora se enteran de que su presidente, Mariano Rajoy, sigue llamando a su gurú de cabecera, Pedro Arriola, para pedirle consejo.
Una persona de máxima confianza en Génova destaca a este diario que durante la campaña de las autonómicas y municipales y ésta última de Cataluña, «Arriola no ha tenido absolutamente nada que ver en la estrategia, ni en táctica, ni con los sondeos, ni nada. Se apartó completamente», asegura.
El presidente del Gobierno podría sentirse inseguro sin su gurú sociológico al lado y, según las mismas fuentes, le pidió que no se jubilara hasta que pasara diciembre. El momento duro de Rajoy y por la amistad de tantos años que les une, Arriola vuelve al teléfono con el presidente para intentar encauzar el voto.
Rajoy sabe que, en caso de no ganar las generales, en el congreso que su partido celebrará sobre enero o febrero podría rodar su cabeza y la del resto de su equipo para buscar esa regeneración que prometió Pedro Sánchez a los suyos.
El problema es que no todos en el PP ven con buenos ojos la cercanía de Arriola con su presidente. «Arriola es más de lo mismo. No cambiamos de estrategia y seguimos estando en el mismo sitio. Hemos perdido mucho y tenemos que reaccionar mucho antes, no a dos meses vista», aseguran fuentes populares consultadas.
Las fuentes consultadas insisten en que Arriola gana unos 600.000 euros anuales, «esto se ha publicado, no me lo invento» y su contrato terminará el 31 de diciembre de 2015. «Todos los años renueva condiciones», insisten para desvelar que el partido busca más asesores de cara a este nueva campaña.
La carta de Aznar ha sido la mecha que faltaba por prender para mandar un mensaje rotundo de las filas cabreadas: «o cambiamos o nos vamos», en referencia a no ganar y salir del Gobierno. Así, este sector contradice las palabras de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y asegura que los datos de las elecciones «sí son extrapolables», como insinua Aznar. En cuanto al presidente de FAES aseguran que «se equivocó en las formas pero no en el contenido». El sector duro, parte de la cúpula de Génova 13 exige un cambio y menos líos internos. «Estamos preocupados, nos tenemos que poner las pilas», terminan.
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