El precio de las licencias de taxi de Madrid alcanza su máximo histórico y supera ya los 200.000 euros

La licencia del taxi en Madrid vuelve a cotizar como en los años de la burbuja. En la capital, según ha podido comprobar OKDIARIO ya se están cerrando operaciones por encima de los 180.000 euros, y con coche incluido hasta por 220.000 euros, una cifra histórica y muy superior a la que predominaba antes de la pandemia y de la irrupción de Uber y Cabify.
No hay un precio oficial. Las licencias de taxi se compran en el mercado secundario y, por ello, su precio fluctúa en función de distintos factores. Actualmente las operaciones se están cerrando en su mayoría entre los 180.000 y los 210.000 euros según los expertos consultados y los anuncios públicos de las mismas en aplicaciones como Wallapop. La diferencia de precio la marca, fundamentalmente, el día de libranza.
En el caso de aquellos portadores de licencias que libran lunes, martes o miércoles la venta resulta más barata, cerca de los 80.000 euros, mientras que las que permiten trabajar el fin de semana y libran jueves o viernes están por encima de los 200.000 euros. Asimismo, si el traspaso incluye un vehículo Eco o Cero con pocos kilómetros, el precio total puede sobrepasar los 220.000 euros.
Del boom a la caída de 2020
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) calculó que entre 1987 y 2016 el valor de una licencia en el mercado secundario aumentó un 503%, más que el IBEX en el mismo periodo.
En Madrid, hace tan solo 10 años el precio medio era de 142.000 y 131.000 euros en Barcelona en 2016. Con la crisis de 2008, la economía general influyó en el coste de las licencias, y con la llegada de las aplicaciones de transporte, la competencia introdujo una caída inicial en la demanda y en los precios.
Esa tendencia tocó fondo en 2020. Desde entonces, los propios portales de compraventa describen una evolución marcada por la estabilidad previa a la pandemia y la recuperación actual impulsada por la demanda creciente y la falta de nuevas licencias. Ahora hay un cupo congelado de permisos frente a unas licencias de VTC al alza.
Factores del repunte
Entre los factores del repunte, las fuentes consultadas apuntan a una «altísima demanda y una muy buena facturación» del sector en los últimos años. La diversificación del mercado habría abaratado los precios por viaje y aumentado la afluencia de clientes. Muchos ciudadanos también eligen ahora viajar en taxi, Uber o Cabify antes que viajar en tren. A eso se suma, además, la percepción del taxi como activo seguro.
Con el cupo de taxi bloqueado -las tasas oficiales para una licencia nueva serían de solo 200 a 500 euros si hubiera cupo, pero esa vía está cerrada en la práctica- y la amenaza de que el parque de VTC supere al de taxis, la cartulina vuelve a verse en el sector como una inversión a largo plazo. Un activo que se puede heredar, vender e incluso alquilar bajo ciertas circunstancias y que muchos taxistas ven como una especie de plan de pensiones.