Baja laboral

Un funcionario de la Seguridad Social sobre el fraude de las bajas: «Existe, pero no constituye el principal factor que explica el incremento»

funcionario Seguridad Social
Blanca Espada

El absentismo laboral en España pasa actualmente por un periodo en el que parece que los expertos señalan un aumento lo que se traduce en un mayor coste económico. Y basta con consultar datos y cifras. Según señala la patronal CEOE el coste de las ausencias se ha triplicado en diez años hasta los 33.000 millones de euros en 2025, de los que unos 17.000 millones recaen sobre las empresas, y ha pedido que la Seguridad Social se haga cargo de los primeros quince días de cada incapacidad temporal. Frente a ese diagnóstico, que pone el foco en el gasto y en los controles, algunas voces del ámbito laboral piden mirar también hacia otro lado, hacia las causas de salud que hay detrás de cada parte médico y hacia el funcionamiento de la sanidad pública.

Una de esas voces es la de Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social que desdes su canal de YouTube y desde sus redes, publica vídeos divulgativos sobre asuntos laborales y en uno de ellos ha hablado sobre las bajas laborales y sobre como el fraude «existe, pero no constituye el principal factor que explica el incremento de las bajas laborales registradas en los últimos años», de modo que se debe analizar qué está pasando, por qué no dejan de subir y cómo se regulan las bajas actuamente.

Un funcionario de la Seguridad Social sobre el fraude de las bajas: «Existe, pero no constituye el principal factor»

Uno de los argumentos centrales de Muñoz es que equiparar baja laboral y absentismo desorienta la discusión. Una baja médica requiere siempre la intervención de un profesional sanitario que la prescribe, mientras que el absentismo abarca también ausencias que no tienen su origen en una enfermedad. En el mismo sentido se ha pronunciado un informe de la agencia Método 3, que advierte de que conviene distinguir tres realidades diferentes: la enfermedad, el absentismo y el fraude, y se deben verificar las bajas de forma selectiva en lugar de recortar los complementos salariales. Muñoz recuerda que las bajas «están respaldadas por un facultativo médico y responden a patologías reales», lo que no impide que existan casos puntuales de abuso, pero sí obliga, a su juicio, a no presentarlos como la explicación principal.

Los motivos que apunta para el aumento

Si el fraude no explica por sí solo la subida, ¿qué lo hace? El funcionario cita el envejecimiento de la plantilla, el peso de las enfermedades musculoesqueléticas, la saturación del sistema sanitario y el aumento de los trastornos de salud mental. El informe de Método 3 va en una línea parecida y señala, además, el crecimiento del empleo y de los salarios sobre los que se calcula la prestación, las listas de espera, con más de 850.000 personas pendientes de una operación, y el auge de las bajas psicológicas, que se han incrementado un 66 % desde 2018 y duran bastante más que la media. Son factores estructurales, difíciles de corregir con un simple endurecimiento de los controles, y que explican por qué algunos especialistas insisten en reforzar la atención primaria y la prevención de riesgos psicosociales dentro de las empresas.

Una polémica que se encendió con los jóvenes

El vídeo de Muñoz responde a unas declaraciones de Ángel Nicolás, presidente de la patronal de Castilla-La Mancha, sobre las ausencias de trabajadores jóvenes por problemas de salud mental. Según relata el funcionario, el empresario se refirió al ejemplo que puso el presidente de la patronal, con jóvenes que faltarían porque «les ha dejado la novia» y calificó de «memos» a algunos de ellos, una caracterización que Muñoz rechaza porque, en su opinión, estigmatiza a quienes sufren ansiedad, depresión o estrés. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, se desmarcó públicamente de esas palabras y aseguró que él nunca diría algo así, aunque mantuvo su reivindicación de fondo. Muñoz sostiene que reducir el absentismo «no consiste únicamente en endurecer los controles, también exige prevenir las enfermedades que provocan esas bajas».

Las dos posturas sobre quién debe pagar

La propuesta de la patronal es concreta: que la Seguridad Social asuma la prestación y las cotizaciones de los primeros quince días de las bajas por contingencias comunes, que se refuercen las revisiones médicas a los tres, seis y nueve meses y que se exonere de cotizar a los contratos de sustitución. Sus defensores recuerdan que cerca del 69 % de los procesos duran menos de quince días y que son las pymes las que más sufren ese coste. Los sindicatos CCOO y UGT, en cambio, rechazan vincular las bajas médicas con el absentismo y consideran que trasladar esos gastos a la Seguridad Social no resuelve las causas. Entre ambas posiciones, el debate sigue abierto y la propia AIReF ha planteado reforzar la supervisión con un sistema de alerta temprana, una vía intermedia que sirva para detectar anomalías sin poner en cuestión a todos los trabajadores que se encuentren de baja.

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