`
Economía

Antes de hacer clic: las ocho reglas para proteger tus datos y tu dinero

Comprar unas entradas, reservar un apartamento, hablar con el banco o hacer una transferencia desde el móvil son parte del día a día. El problema es que los fraudes digitales también se han vuelto rutinarios.

No hace falta caer en una gran trampa para tener un problema. A veces basta con abrir un enlace no seguro, descargar una aplicación desde una fuente dudosa o responder con prisas a un mensaje que parece venir de alguien de confianza. La digitalización facilita la vida, pero también multiplica la exposición a intentos de fraude cada vez más creíbles.

La buena noticia es que protegerte no siempre exige conocimientos técnicos. Muchas veces la diferencia está en incorporar unos hábitos sencillos. Estas son las ocho reglas básicas para moverte con más seguridad en internet que propone Ibercaja dentro de su programa de educación financiera en colaboración con Funcas.

1.- No descargues cualquier aplicación

Muchas aplicaciones pueden parecer inofensivas, pero en algunas ocasiones pueden poner en riesgo tus datos y el funcionamiento de tu teléfono. Por ejemplo, algunos ciberdelincuentes te invitan a descargarte apps que esconden programas maliciosos.

Si vas a instalar una app, hazlo solo si realmente la necesitas y descárgatela siempre desde tiendas oficiales. Antes de aceptar, revisa qué permisos solicita y acepta solo los imprescindibles para su funcionamiento.

2.- Evita las redes wifi públicas para operaciones sensibles

Conectarte gratis en un aeropuerto o en una cafetería es tentador, pero no es seguro. No lo hagas, especialmente si vas a consultar tu banca digital, comprar online o introducir datos personales.

Al carecer de cifrado, terceros pueden intentar interceptar información. Si tienes que hacer una gestión importante, únicamente usa tus datos móviles o espera a una conexión de confianza.

3.- Mantén tus dispositivos actualizados

Las actualizaciones no están solo para mejorar el rendimiento. Muchas corrigen fallos de seguridad que los ciberdelincuentes aprovechan para colarse.

Por eso, conviene no retrasarlas y mantener al día tu móvil, tablet y ordenador. Es recomendable instalar antivirus de confianza en los dispositivos que usas para operar o guardar información sensible.

4.- Desconfía de las webs que no conoces

Navegar por sitios sin referencias puede exponerte a fraudes, robo de información o malware. Si aterrizas en una página que no te suena, no compres ni descargues nada de inmediato. Revisa bien la dirección: si no comienza por https:// y no aparece el icono del candado, sal inmediatamente. No obstante, estos dos elementos tampoco garantizan la legitimidad de la página, por lo que debes comprobar además si aparecen el aviso legal, los datos de contacto y las condiciones de venta y devolución.

5.- No pulses un enlace sin revisarlo antes

Un enlace fraudulento puede llegar por SMS, correo o WhatsApp, entre otros canales, y parecer totalmente normal. Pero detrás puede esconderse una web falsa pensada para robar contraseñas, datos personales o información bancaria.

Antes de abrirlo, revisa quién lo envía, cómo está redactado el mensaje y a qué dirección te lleva realmente. Si detectas prisas, errores extraños o una petición de claves, no entres.

6.- Configura bien la privacidad de tus cuentas

Usar una aplicación segura no siempre basta: también conviene revisar cómo la tienes configurada. Redes sociales y servicios de mensajería permiten limitar quién ve tu foto, tu estado, tu actividad o tus datos personales.

Dedicar unos minutos a esas opciones reduce mucho la exposición. Cuanta menos información dejas a la vista, menos material tienen los estafadores para construir mensajes personalizados y creíbles.

7.- Usa contraseñas diferentes y seguras

Repetir la misma contraseña en varios servicios puede parecerte cómodo, pero multiplica el problema si una de esas cuentas se ve comprometida. Lo ideal es usar claves únicas, largas y robustas. Si te cuesta recordarlas todas, un gestor de contraseñas puede ayudarte a generar contraseñas largas y diferentes para cada cuenta y almacenarlas de forma segura.

Además, es recomendable cambiarlas periódicamente y no compartirlas nunca.

8.- No compartas más datos personales de los necesarios

Tu fecha de nacimiento, tu número de teléfono, tus fotos, tu ubicación o detalles de tu vida diaria pueden parecer inofensivos por separado. Juntos, pueden dar muchas pistas a quien quiere estafarte o incluso hacerse pasar por ti.

Conviene pensarlo dos veces antes de publicar cierta información o de reenviarla sin necesidad. Incluso anunciar en tus redes que estás de vacaciones puede crearte problemas de seguridad.

El mensaje de WhatsApp que debería hacerte desconfiar

“Mamá, se me ha roto el teléfono. Te escribo desde el número de un amigo”. Si recibes un mensaje así, desconfía. Más aún si a continuación alega un problema económico y te pide una transferencia. Se conoce como el “fraude del hijo en apuros” y suele proliferar en verano y momentos vacacionales como Navidad o puentes.

No respondas con prisa ni hagas ningún pago hasta confirmar que esa persona es quien dice ser. Llámala a su número habitual, contacta por otra vía y no compartas datos ni claves.

La información y la prevención, la mejor defensa ante los fraudes

En un entorno digital cada vez más complejo, la información y la prevención son las herramientas más eficaces para reconocer los riesgos y actuar con seguridad.

Ante cualquier comunicación sospechosa, revisa y contrasta la información antes de pulsar enlaces, abrir un adjunto o responder. Proteger tus datos también es protegerte a ti y tu dinero.

Esta es una información del programa de educación financiera de Ibercaja en colaboración con Funcas. Cultura financiera para todos. Más info en Educación financiera | Fundación Ibercaja.