Vinicius tiene un problema con el Bernabéu
Un sector cada vez más amplio de la afición madridista penaliza cada error del brasileño y volvió a despedirle con una enorme pitada
Mourinho salió en defensa de su jugador, pero la renovación hasta 2032 convierte este divorcio en un grave problema para el Real Madrid
Así fue la bronca del Bernabéu al delantero
El Bernabéu no aguanta a Vinicius. Es una realidad. Sólo hay que acudir a un partido del Real Madrid para comprobar in situ que un sector importante de Chamartín lleva tiempo sin soportar al brasileño. Da igual que ataque, defienda o lo intente. Cada mínimo error y cada pequeña imprecisión son penalizados con una bronca. Y si a su entrenador, en este caso José Mourinho, se le ocurre retirarle antes de que termine el encuentro, llega el momento perfecto para que todos aquellos que han decidido no pasarle una expresen su enfado.
Contra el Inter de Milán se vivió la enésima demostración de que esta relación está rota. Si el Bernabéu y Vinicius fuesen una pareja sentimental, el coliseo madridista llevaría tiempo pidiendo el divorcio, mientras que el delantero continúa reclamando una oportunidad tras otra. Ha pedido perdón sobre el césped y ha mirado con incomprensión a quienes antes le adoraban y ahora le pitan sin piedad, posiblemente con demasiada inquina. Lo único evidente es que el Real Madrid y Vinicius tienen un problema.
Una parte de la afición, cada vez más cerca de ser mayoritaria, no parece dispuesta a concederle una tregua. Y, mientras tanto, el club ha decidido renovar hasta 2032 a un futbolista que, además, es el segundo capitán del equipo. Es decir, cinco años más de contrato. Parece imposible que este ambiente pueda sostenerse durante un lustro sin terminar afectando al jugador, al equipo y a la propia entidad.
Una pitada desde el principio
La noche contra el Inter volvió a torcerse muy pronto para Vinicius. No se había cumplido el primer cuarto de hora cuando un fallo ofensivo provocó los primeros pitos. El brasileño continuó intentándolo, aunque sin encontrar su mejor versión. Cada pérdida alimentaba el runrún de una grada especialmente sensible después de la derrota contra el Betis.
El gol del Inter, que colocó el 2-1 y devolvió la incertidumbre al marcador, aumentó todavía más los nervios. El Bernabéu comenzó a penalizar cualquier error y Vinicius volvió a convertirse en el principal señalado. Una nueva acción fallida del extremo reabrió definitivamente una herida que nunca había llegado a cerrarse.
El momento más tenso llegó en el minuto 87. Mourinho decidió sustituir a Vinicius por Álvaro Carreras y el Bernabéu se puso en pie para dedicarle una monumental pitada. Otra parte del estadio trató de responder con aplausos, pero los silbidos se impusieron. El entrenador portugués, consciente de lo que estaba sucediendo, salió inmediatamente en defensa de su futbolista y le aplaudió con fuerza desde la banda.
Mourinho sale a defenderle
Vinicius abandonó el terreno de juego muy despacio, respondiendo con aplausos a los pitos e incluso deteniéndose para despedirse del árbitro. Tardó más de diez segundos en completar el cambio y dejó a Carreras esperando en la banda. Un gesto de parsimonia que tampoco ayudó a rebajar la tensión y que añadió un problema más a una noche complicada para el brasileño.
Mourinho volvió a protegerle posteriormente en rueda de prensa. El portugués reconoció que Vinícius no atraviesa su mejor momento, pero reclamó respeto para un jugador que, a su juicio, había trabajado mucho durante el encuentro. El entrenador está con él y el club también. La gran incógnita es si el Bernabéu está dispuesto a volver a estarlo.