El Real Madrid no se explica lo que pasó en La Cartuja
En el club aseguran que la sensación es diferente a la de otras derrotas: "Están jodidos con su ineficacia y no se lo explican"
La derrota ante el Betis llega en el peor momento, a las puertas del estreno en Champions contra el Inter de Milán
Valles frena al Madrid
El Real Madrid abandonó La Cartuja profundamente dolido después de sufrir su primera derrota de la temporada. Sin embargo, dentro del club no quieren centrar el análisis en Hernández Hernández ni utilizar las decisiones arbitrales como excusa. Pese al gol anulado a Carlos Espí por un fuera de juego milimétrico y a las reclamaciones por una posible invasión de área en el penalti fallado por Kylian Mbappé, la sensación interna es diferente a la de otras noches polémicas. «Están jodidos con su ineficacia. No se lo explican», aseguran fuentes conocedoras del sentir del vestuario.
El Real Madrid entiende que hizo méritos suficientes para no marcharse de Sevilla con las manos vacías. Los blancos se estrellaron dos veces contra la madera, Álvaro Valles realizó cinco paradas, Espí vio cómo les anulaban un gol y Mbappé desperdició un penalti en el tiempo añadido. El francés también protagonizó una doble ocasión incomprensible: falló el primer remate y tampoco encontró la portería en el rechace cuando lo tenía todo a favor. Los 18 disparos del Madrid, seis de ellos entre los tres palos, contrastaron con el solitario gol de Troy Parrott que decidió el encuentro.
El miedo a que aparezcan las dudas
La principal preocupación del Real Madrid no está en el resultado, sino en las consecuencias que puede dejar. En Valdebebas consideran que este tropiezo llega demasiado pronto y temen que el equipo comience a sospechar de sí mismo después de haber instalado un estado de felicidad durante las primeras jornadas. «No viene nada bien que sospechen de ellos mismos tan pronto», explican desde el entorno madridista. Mourinho había logrado construir un grupo alegre, unido y convencido de su fútbol, pero la noche de Sevilla puso a prueba esa confianza por primera vez.
El vestuario tendrá ahora un día para desconectar y asimilar el golpe. El equipo no se entrenará este sábado y únicamente acudirán a Valdebebas los jugadores lesionados para continuar con sus respectivos procesos de recuperación. Mourinho deberá levantar anímicamente a los suyos y encontrar soluciones inmediatas porque el calendario no concede tregua.
El siguiente examen será todavía mayor. El Inter de Milán visita el Santiago Bernabéu en el estreno de la Champions y el técnico portugués tendrá que reconstruir un centro del campo condicionado por las bajas y las sanciones. La derrota contra el Betis no provoca una crisis, pero sí representa el primer aviso serio del curso. El Real Madrid no culpa al árbitro: se culpa a sí mismo por haber fallado todo lo que no se puede fallar.