Real Madrid

Mourinho ya tiene la máquina engrasada

En el primer día que contó con (casi) todos, el portugués desplegó todas sus señas de identidad

El equipo blancó arrolló al Schalke 04 con jugadas marca de la casa

Y sobre todo convenció en cuanto a idea de juego de cara al inicio de temporada

Finalizada la pretemporada, las conclusiones que se pueden extraer del Real Madrid en función de lo visto en sus cuatro partidos amistosos (seis, si contamos los que jugó a puerta semiabierta contra Alcorcón y Leganés) son positivas en su mayoría. El que cerraba su gira ‘casera’ este domingo es el que disputó en Alemania, donde, a grandes rasgos, el equipo blanco mostró las señas de identidad marcadas por su nuevo entrenador, José Mourinho. El portugués ya tiene la máquina engrasada.

La primera semana de fuego real la encara desde el punto de partida que pretendía. En el primer día que pudo contar con casi todos sus jugadores, excepto los lesionados de larga duración y un Aurélien Tchouaméni que llegará al debut en Liga, Mourinho desplegó la táctica que le caracteriza y, sobre todo, logró apreciar una idea de juego que convence.

Y eso no es baladí después de dos campañas aciagas en las que se desconocía exactamente a qué jugaba el Real Madrid, más allá del éxito fugaz del planteamiento de Xabi Alonso en sus comienzos. El Real Madrid no quiere tener el balón por tenerlo. Lo controla para salir en ventaja en el menor número de toques posible, lo cual permite correr a sus estrellas.

El ejemplo más claro fue el tercer gol que marcó contra el Schalke 04, obra de Carlos Espí. Tras combinar durante medio minuto, la acción se desató en unos 10 segundos en los que Vinicius habilitó a Álvaro Carreras; éste se zafó de su par con un buen gesto para avanzar por la banda izquierda y sirvió un centro con música al nuevo delantero madridista, que cabeceó de cine. Fútbol directo.

El sello de Mou ya se percibe

Pero también se apreció el sello Mou en el segundo gol. El luso está haciendo énfasis en que sus jugadores empleen efectividad máxima a balón parado. De ahí el remate a la red de Dean Huijsen, poderoso en el salto, a pase de Arda Güler desde la esquina. A ver quién saca ahora al turco de la mediapunta… Desde luego, no parece que vaya a ser su entrenador quien lo haga.

La figura que representa Arda había quedado obsoleta en el Real Madrid, dado que el 4-3-3 fue heredado de entrenador en entrenador desde su sucesor, Carlo Ancelotti, hasta el último en marchar, Álvaro Arbeloa. Mourinho ha vuelto con su clásico 4-2-3-1, en el que el rol que desempeñaba Mesut Özil en su primera etapa es decisivo para el ataque. Por eso, Güler también es una de las claves del engranaje del portugués.

Y, cómo no, un puntal ofensivo. Antes era Cristiano Ronaldo; ahora es Kylian Mbappé. La facilidad del francés de cara a puerta sigue intacta y éste apenas necesitó seis minutos para abrir la lata en Gelsenkirchen y destapar una botella cuya capacidad es incalculable en un futbolista como el ’10’. Mourinho está dispuesto a sacar todo su jugo y su pupilo está por la labor de empaparse del luso.

De hecho, el técnico ya presume de plantilla: «En este momento, veo difícil hablar individualmente porque estamos creciendo en equipo. Aquí solo tenemos jugadores buenos, jugadores muy buenos y jugadores muy, muy buenos». Lo próximo, debut liguero contra el Espanyol en Cornellá el sábado a las 21.30 horas. Ahí arrancará lo serio, la era Mou 2.0.

Lo último en Real Madrid

Últimas noticias