Mourinho tiene un plan para desatar a Bellingham
El portugués quiere al inglés jugando como ‘10’, cerca del área y explotando una capacidad goleadora que considera diferencial
Bernardo Silva y Valverde asumirán responsabilidades más retrasadas para liberar a un Bellingham al que Mourinho no quiere ver jugando de ‘6’ ni de ‘8’
Hizo el primer gol contra el Espanyol
José Mourinho tiene un plan muy claro para Jude Bellingham. El entrenador del Real Madrid quiere recuperar la versión más determinante del inglés, aquella que aparece constantemente cerca del área, pisa zona de remate y convierte al centrocampista en prácticamente un delantero más. Su mensaje después de la victoria por 1-2 contra el Espanyol no pudo ser más claro: cuanto más cerca de la portería rival esté Jude, mejor.
Bellingham es una de las piezas fundamentales del nuevo Real Madrid de Mourinho. Pero el portugués no pretende utilizar toda su capacidad física para convertirle en un futbolista que recorra constantemente el campo. Todo lo contrario. Quiere ahorrarle kilómetros lejos de las zonas en las que verdaderamente puede marcar diferencias.
Por eso, su posición ideal dentro del dibujo será la de ’10’, actuando por detrás de los delanteros y con libertad para aparecer continuamente en el área. «A mí me gusta Jude así», explicó Mourinho después del encuentro contra el Espanyol. Una declaración de intenciones que también sirve para marcar dónde no quiere verle.
Mourinho no quiere a Bellingham de ‘6’ ni de ‘8’
El entrenador madridista considera que retrasar a Bellingham es desperdiciar una parte importante de sus virtudes. Puede hacerlo por su enorme capacidad física y técnica, como intentaron Ancelotti y Xabi con poco éxito, pero Mourinho entiende que colocarle como ‘6’ o incluso como ‘8’ provoca que el Real Madrid pierda presencia, llegada y gol en los últimos metros.
Para las tareas de construcción ya tiene otras soluciones. Bernardo Silva y Fede Valverde están llamados a asumir muchas de esas responsabilidades desde posiciones más retrasadas, también Güler en algunos momentos, permitiendo que Bellingham viva mucho más cerca de Mbappé y del resto de atacantes.
Mourinho también está convencido de que, cuando alcance su mejor estado físico después del desgaste del Mundial, el inglés podrá ofrecer 90 minutos de intensidad y calidad.
El gol contra el Espanyol señala el camino
Cornellá ofreció precisamente una muestra de lo que busca Mourinho. A los nueve minutos, Bellingham apareció donde su entrenador quiere verle durante toda la temporada. Cerca del área y preparado para hacer daño, aprovechó la asistencia de Arda Güler para abrir el marcador.
Ese es el Bellingham que quiere recuperar Mourinho. Un centrocampista con alma de delantero capaz de aliviar también la responsabilidad goleadora de Mbappé.
El portugués no quiere domesticar su enorme despliegue físico, sino dirigirlo hacia donde considera que puede ser devastador. Bellingham puede construir, defender y recorrer metros, pero Mourinho le quiere para otra cosa. Le quiere cerca del gol.