Mourinho, harto de filtraciones
Al portugués le ha molestado mucho que vuelvan a circular los nombres de los colegiados antes de la designación oficial, como ya ocurrió en el derbi
El entrenador dejó claro su malestar tras ganar al Leipzig y vuelve a poner el foco en cómo se conoce esa información con tanta antelación
El Clásico de las relaciones rotas
A José Mourinho le ha molestado mucho la filtración de los árbitros del Clásico. El entrenador del Real Madrid no entiende que los nombres de quienes deben dirigir un partido de esta dimensión circulen antes de que se publique la designación oficial. Ya ocurrió antes del derbi y la situación vuelve a repetirse en la semana de la visita al Barcelona. El portugués está muy enfadado con este asunto y, después de ganar al Leipzig en la Champions, volvió a hacerlo saber.
La victoria europea no aparcó su malestar. Preguntado por las informaciones que situaban a Martínez Munuera sobre el césped y a Iglesias Villanueva en el VAR, Mourinho cuestionó que se dieran por conocidos unos nombres pendientes de confirmación oficial. Recordó que la designación se comunica 24 horas antes del encuentro y dejó una frase que explica perfectamente su posición: «Este es un tipo de información que no me gusta y no me refiero al árbitro».
El mensaje apunta al funcionamiento del proceso. Al técnico le incomoda que una decisión del Comité Técnico de Árbitros llegue al debate público por una filtración. Que se hable durante días de quién pitará, de sus antecedentes y de cada una de sus actuaciones cuando todavía no existe una comunicación oficial. El Clásico empieza a jugarse también en ese terreno y Mourinho ya ha expresado su rechazo.
El precedente del derbi aumenta el enfado
La repetición es una de las claves de su malestar. Antes del derbi madrileño también trascendió con antelación el nombre del colegiado. Por eso, lo que sucede ahora con el Clásico se suma a un precedente que el entrenador tiene muy presente. La pregunta que deja su protesta es evidente: cómo puede conocerse fuera del organismo arbitral una información que aún no se ha anunciado.
Mourinho ya había señalado esta anomalía antes de visitar a la Roma. Entonces expresó su confianza en los árbitros, pero mostró su incomodidad por conocer una posible designación con semanas de antelación cuando, según recordó, el anuncio debía producirse el día anterior al encuentro. Su intervención tras el Leipzig mantiene esa misma línea. El asunto le preocupaba antes y le sigue preocupando ahora.
Además, la filtración abre varios días de exposición para los propios colegiados. Sus nombres pasan a ocupar el centro de la conversación y cada precedente se convierte en un argumento antes de que ruede el balón. Ese es uno de los efectos del ruido anticipado que genera una designación conocida por vías extraoficiales.
Un aviso antes de visitar al Barcelona
El portugués ha querido dejar su posición fijada antes del partido. Su queja tras el Leipzig se produjo al preguntarle por los posibles elegidos, cuando todavía quedaba pendiente la confirmación. No necesitó esperar al Clásico para expresar un malestar que arrastra desde las anteriores filtraciones.
Mourinho prepara el encuentro con sus decisiones deportivas sobre la mesa, pero tampoco deja pasar lo que sucede alrededor. Y este asunto le ha tocado especialmente. Quiere que las designaciones se conozcan por los cauces oficiales y en los plazos establecidos. Lo reclamó antes de Roma y volvió a señalarlo después del Leipzig. A las puertas del Clásico, el enfado sigue ahí.