Diomande amenaza el estatus de Vinicius
Es evidente que Vinicius está perdiendo la partida con Diomande en los últimos partidos
Mourinho defiende a Vinicius: «Cuando te pitan en tu casa, te hace daño»
Jose Mourinho compareció el pasado martes ante los medios dejando meridianamente claro que en su plantilla no existen privilegios históricos ni futbolistas intocables por decreto, situando el rendimiento sobre el césped como el único baremo indiscutible para mandar en el equipo.
La rueda de prensa de José Mourinho ante los medios de comunicación dejó numerosas reflexiones de calado sobre la gestión del vestuario y la exigencia competitiva que debe imperar en Valdebebas. El entrenador portugués esquivó con habilidad los asuntos más espinosos planteados por la prensa, optando por desviar el foco mediático hacia lo estrictamente futbolístico. Sin embargo, resulta inevitable atender a la situación de Vinicius y el propio Mourinho no ha querido huir del tema.
Tras la victoria ante el Leipzig, Mourinho alabó el partido de Vinicius. No por su aportación ofensiva, que fue de nuevo exigua, sino por su adaptación al plan táctico que le había asignado para el partido y a su estabilidad y ausencia de errores en el juego.
Es incuestionable que las palabras de Mourinho van en la línea de recuperar a Vinicius, pero sus decisiones están priorizando el buen rendimiento del equipo. Es elogiable valorar el trabajo defensivo de Vinicius, pero no deja de ser una señal de que, aquello que le caracterizó, no está brillando. En los últimos dos partidos Vinicius no ha intentado ningún regate y por supuesto no ha contribuido a ningún gol. El propio brasileño parece estar asumiendo con madurez lo lejos que está de su nivel habitual.
Se ha instalado en el debate lo difícil que será la convivencia de Diomande y Vinicius como titulares, pero esto no tiene que ser un problema si ambos están a su nivel. El marfileño jugó el año pasado con Nusa e hizo mejores números por la derecha que por la izquierda. Su fútbol parece adaptarse a ambos perfiles. El problema real para Vinicius no es el nivelazo que está dando su compañero, sino su propio nivel.