Márquez y su recuperación: «¡Me desmontaron todas las motos!»
Marc Márquez ya empieza a ver la luz al final del túnel después de pasar "el invierno más aburrido de mi vida". El actual campeón del mundo explicó durante un reportaje realizado por box repsol, la web oficial del equipo de Moto GP las sensaciones tras montarse en la moto por primera vez desde que le operasen hace dos meses.
Marc Márquez ya empieza a ver la luz al final del túnel después de pasar «el invierno más aburrido de mi vida» al ser operado del hombro. El actual campeón del mundo explicó durante un reportaje realizado por box repsol, la web oficial del equipo de Moto GP que tras quitarse el cabestrillo solo quería montarse en una moto y empezar a rodar. «¡Me desmontaron todas las motos!», afirma el piloto de Cervera.
Su fisioterapeuta Carlos J. García, explica que «hubo órdenes de tener todas las motos desmontadas, de las ganas que tenía de volver a pilotar antes de tiempo». Las motos son su pasión pero el español se muestra muy cauto, sabe que debe ir paso a paso y no cometer ninguna locura o sino nunca se recuperará del todo y no llegará a tiempo para comenzar el campeonato en marzo.
«Hasta que no suba a la MotoGP, no sabré cómo estoy. Soy consciente de que serán pocas vueltas y de calidad. Más que nada, para no forzar el hombro y provocar una nueva lesión, como una tendinitis o similares. También sé que si durante el test no puedo completar todas las vueltas que me gustaría, es sólo un entrenamiento», comentaba Marc antes de poder subirse a una moto.
«Todos los pilotos saldremos de Malasia con cero puntos; por eso toca tener prudencia y no tirar al traste las horas que llevo de recuperación, los dos meses de trabajo y paciencia. Entrenar en Malasia es muy exigente y mi preparación no ha podido ser la de otros años, así que sé que tendré agujetas; pero después de estos dos meses, tengo muchas ganas de volver a subir a mi moto», añade el de Cervera.
Márquez se sube a una MotoGP dos meses después
Márquez, por fin, ha vuelto a subirse encima de una moto, dos meses después de ser operado y justo antes de comenzar los test de Malasia que arrancan este miércoles 6 de febrero. Marc estaba como un niño con zapatos nuevos, con unas ganas locas de montarse encima de la Honda para probarse antes de arrancar la pretemporada.
«Ha sido la primera toma de contacto con la moto. Los pilotos en general necesitamos tener la conciencia tranquila y durante el vuelo hasta Malasia, que son unas 14 horas, sabré que al menos he cogido una moto. Hemos hecho unas cuantas vueltas que me han servido para ver dónde me molesta un poco más y así poder trabajar con el fisio esta semana que nos queda», dijo.
Además Márquez explicó que todavía le falta algo de fuerza en las frenadas: «Ha ido un poco como me esperaba. Me falta fuerza en las frenadas, sobre todo en las curvas de izquierda, cuando tengo que apoyar el hombro, y es ahí donde tenemos que seguir esforzándonos. Ahora, paciencia en Malasia, para llegar a marzo al máximo».
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