Tirar cubitos de hielo y sal por el retrete una vez a la semana: ¿para qué sirve y qué beneficios tiene?
Una técnica popular para mantener limpio el baño, eliminar los malos olores y reducir la acumulación de suciedad sin utilizar productos químicos agresivos
La frase de Fernando Fernán Gómez hace 40 años que sigue resonando a día de hoy: "El alcohol me ha dado más satisfacción que una subida de sueldo"
Antoine de Saint-Exupéry, autor de 'El Principito', sobre la felicidad: "No depende de los lujos, sino de la paz de ser comprendida, respetada y libre para florecer"
Qué quiere decir el proverbio egipcio: "Quien te ama será capaz de tragarse piedras por ti; quien te odia deseará que cometas un error"

La limpieza del inodoro es fundamental para asegurar la higiene de la vivienda y de sus integrantes. El sarro, los restos de suciedad y los malos olores se acumulan con el paso del tiempo y obliga a usar productos específicos para mantenerlo en buen estado. Por eso, el famoso truco casero que circula por las redes sociales y ya emplean numerosas personas es introducir cubitos de hielo y sal en el interior del inodoro.
¿Para qué sirve esta técnica?
La combinación de estos dos elementos actúa de forma complementaria. Por un lado, los cubitos de hielo generan una fricción suave al desplazarse por la superficie del inodoro. Esto ayuda a desprender restos de suciedad y pequeñas acumulaciones. En el caso de la sal, su actuación es abrasiva natural y contribuye a eliminar los residuos, neutralizar los olores y reducir la formación de sarro. Además, algunas publicaciones señalan cuáles son sus propiedades antibacterianas y su capacidad para ayudar a disolver restos orgánicos.
La aplicación de este truco
El procedimiento es simple y consiste en los siguientes pasos:
- Introducir entre una y dos tazas de cubitos de hielo en el inodoro.
- Añadir una pequeña cantidad de sal.
- Esperar entre cinco y diez minutos.
- Tirar de la cadena para facilitar el arrastre de los residuos.
Además, algunas personas añaden bicarbonato o vinagre para potenciar el efecto limpiador, pero los expertos recomiendan evitar esta combinación.
Los beneficios
Las principales ventajas de este truco casero son las siguientes:
- Eliminar la suciedad superficial.
- Reducir los malos olores.
- Prevenir la acumulación de sarro.
- Facilitar el mantenimiento periódico del inodoro.
- Reducir el uso de determinados productos químicos.
Las recomendaciones previas
Los expertos aseguran que esta técnica no elimina las manchas más incrustadas ni sustituye a los productos desinfectantes tradicionales. Además, no es una solución para los problemas relacionados con las obstrucciones o el deterioro de las tuberías. En el momento en el que el inodoro tiene grietas o daños estructurales, se aconseja evitar ese método y recurrir a una limpieza convencional. Aunque, este truco casero ayuda a mantener mejor el baño y garantiza una correcta higiene del inodoro.