No tires las anillas de las latas: el truco para aprovechar el espacio del armario y multiplicar el espacio para colgar la ropa
Guarda las anillas de las latas que puedas para poder colgar mejor las ropa en el armario
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Las anillas de las latas de refresco ya no se desprenden tan fácilmente como antes. El diseño actual hace que permanezcan unidas al envase después de abrirlo, pero eso no significa que no podamos retirarlas para darles otro uso. Si tienes algunas guardadas en casa o decides quitar las de las próximas latas que consumas, debes saber que tienen una utilidad que poca gente conoce y que puede venir muy bien cuando el armario empieza a quedarse pequeño. En lugar de tirarlas, las puedes usar para colocar varias perchas a distintas alturas y aprovechar ese espacio que suele quedar libre debajo de la ropa. Es un truco sencillo que no cuesta dinero y permite ganar sitio sin tener que comprar organizadores ni cambiar los muebles.
El truco es tan sencillo como introducir una anilla en el gancho de una percha y utilizar el otro agujero para colgar una segunda. Así, en lugar de tener todas las prendas unas al lado de otras, podemos colocarlas a diferentes alturas y dejar más sitio libre en la barra del armario. Incluso es posible encadenar varias perchas y reunir cuatro o cinco prendas en el espacio que antes ocupaba una sola, siempre que sean ligeras y el armario tenga suficiente altura. Eso sí, antes de empezar a guardar anillas conviene comprobar que encajan bien en las perchas y que pueden soportar el peso de la ropa sin doblarse.
No tires las anillas de las latas: el truco para aprovechar el espacio del armario
El procedimiento es bastante sencillo y apenas lleva unos minutos. Antes de empezar, hay que retirar con cuidado la anilla de una lata vacía, comprobar que no esté doblada y asegurarse de que los bordes no tengan partes cortantes. Después se limpia y se seca para eliminar cualquier resto de bebida. Las anillas con bordes afilados deben descartarse, ya que podrían engancharse en las prendas o provocar pequeños cortes al manipularlas.
Para probar el truco solo necesitamos dos perchas y una anilla:
- Coloca una percha en la barra del armario, como haces habitualmente.
- Introduce la anilla por el gancho metálico de esa percha hasta que quede apoyada en la parte superior.
- Engancha una segunda percha en el agujero libre de la anilla, de manera que quede suspendida unos centímetros más abajo.
- Comprueba que ambas quedan bien sujetas y que la prenda inferior no toca el suelo ni se engancha con otros objetos.
- Repite el procedimiento con otra anilla, únicamente si la estructura es estable y las prendas pesan poco.
Lo curioso de este sistema es quje vamos a poner dos camisas o camisetas donde antes teníamos dos perchas ocupando espacio horizontal. Si el armario es suficientemente alto, se pueden añadir más niveles, aunque no conviene hacerlo sin comprobar cuánto peso soportan las anillas.
Qué prendas puedes colgar y cuáles es mejor dejar fuera
No toda la ropa sirve para este método. Las camisas ligeras, las blusas, algunas camisetas y los pantalones finos son buenas opciones, especialmente cuando se utilizan perchas estrechas con ganchos metálicos. También puede resultar práctico para guardar juntas las prendas que solemos combinar, por ejemplo, una camisa en la parte superior y un pantalón debajo. Así podemos preparar varios conjuntos sin tener que buscarlos por separado cada mañana.
Con los abrigos, las cazadoras gruesas y otras prendas pesadas es preferible no arriesgarse. Las anillas de aluminio no están diseñadas para soportar el peso de varias prendas y pueden deformarse o soltarse. Tampoco es aconsejable utilizar este sistema con jerséis de punto que puedan estirarse al permanecer colgados. En esos casos, doblarlos y guardarlos en una balda suele ser una alternativa más adecuada para conservar su forma. Y por otro lado hay otro detalle que puede hacer que el truco no funcione: el grosor de las perchas. Algunos modelos de plástico o madera tienen ganchos demasiado anchos para introducirlos en los agujeros de la anilla. Antes de guardar una colección de anillas, merece la pena comprobar que encajan con las perchas que ya tenemos.
El error que debes evitar al colocar varias prendas en vertical
Ahorrar espacio en la barra no significa que podamos llenar el armario sin dejar huecos entre la ropa. Si acumulamos demasiadas prendas en un mismo punto, acabarán rozándose y será más difícil sacarlas sin desordenar las demás. Las camisas también pueden arrugarse cuando quedan demasiado apretadas, especialmente si la prenda superior descansa sobre la que cuelga debajo. Lo mejor es comenzar con dos perchas y comprobar cómo quedan. Si disponemos de un armario alto, podemos utilizar una tercera, pero siempre evitando que la ropa toque el suelo. Conviene reservar las zonas más accesibles para las prendas de uso diario y dejar los conjuntos que utilizamos ocasionalmente en los lugares menos cómodos.
Cómo mantener el armario ordenado después de aplicar este truco
Antes de empezar a colocar las anillas, merece la pena revisar qué ropa utilizamos realmente. Muchas veces el problema no es únicamente la falta de espacio, sino la cantidad de prendas que acumulamos y que llevan meses sin salir del armario. Separar lo que usamos habitualmente de lo que ya no nos ponemos facilita bastante la organización. También es importante mantener cierta separación entre las prendas para favorecer la ventilación y evitar la acumulación de humedad. Las anillas pueden ayudarnos a aprovechar la altura disponible, pero no sustituyen una buena distribución del armario. Con unas pocas, perchas adecuadas y ropa ligera podemos ganar sitio sin gastar dinero en accesorios nuevos.