Limpieza

Una experta en limpieza desvela cómo eliminar el horrible olor de la fregona: «Solo necesitas una bolsa, bicarbonato y vinagre»

Una experta en limpieza desvela cómo eliminar el horrible olor de la fregona:
Guillermo Escobar

Pocas cosas resultan tan desagradables al limpiar la casa como ese olor a humedad que desprende la fregona después de varios usos. La lavas, la aclaras, la dejas escurrir y, aun así, al día siguiente vuelve a oler mal. Muchas personas acaban tirándola y comprando una nueva antes de tiempo. Sin embargo, hay un truco casero que se ha hecho viral en redes y que promete dejarla mucho más limpia y sin olores con productos que casi todos tenemos en casa.

El truco de la bolsa que se ha hecho viral

El método lo ha compartido Araceli González, una creadora de contenido gaditana afincada en Madrid y seguida por cerca de medio millón de personas, que publica habitualmente consejos de hogar, belleza y bienestar. En un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, explica que si notas que la fregona ya no queda limpia del todo, lo mejor es meterla dentro de una bolsa de plástico y aplicar una mezcla de productos muy sencilla.

Según cuenta, el resultado se nota enseguida: la suciedad acumulada entre las tiras se desprende con mucha más facilidad y la fregona recupera un aspecto y un olor mucho más agradables. Todo ello en apenas 20 minutos y sin necesidad de productos específicos ni caros.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Araceli Gonzalez (@ariana.bek)

Paso a paso para limpiar la fregona

El primer paso es introducir la fregona en una bolsa de plástico lo bastante grande como para que quepa la cabeza con comodidad. Una vez dentro, hay que añadir un poco de lavavajillas, una cantidad de bicarbonato de sodio y, por último, un buen chorro de vinagre de limpieza. Al mezclarse, el bicarbonato y el vinagre provocan una pequeña efervescencia, totalmente normal.

Después, se cierra bien la bolsa y se deja actuar la mezcla durante unos 20 minutos. Pasado ese tiempo, solo queda pasar la fregona a un cubo con agua limpia, aclararla bien para retirar los restos de producto y escurrirla. Según explica González, el resultado es una fregona «mucho más limpia y sin olores».

Por qué huele mal la fregona

El mal olor no aparece por casualidad. Las tiras de la fregona retienen agua, restos de suciedad y grasa del suelo, y si no se secan bien se convierten en el lugar perfecto para que proliferen bacterias y hongos. Son ellos los responsables de ese olor a humedad tan característico, que se intensifica cuando la fregona se guarda mojada o dentro del cubo.

Por eso, además de limpiarla a fondo de vez en cuando, la clave está en el secado. Lo ideal es escurrirla muy bien después de cada uso y dejarla secar con las tiras hacia arriba, en un lugar ventilado y, si es posible, al sol. Guardarla húmeda en un rincón cerrado es la forma más rápida de que vuelva a oler mal.

El error que nunca debes cometer

Hay una precaución muy importante con este tipo de trucos: nunca hay que mezclar vinagre con lejía. Mucha gente desinfecta la fregona con lejía, y al combinarla con un producto ácido como el vinagre se liberan gases tóxicos que pueden ser peligrosos al respirarlos. Si sueles usar lejía para la fregona, aclárala muy bien con agua antes de aplicar el truco o hazlo otro día.

También conviene seguir siempre las indicaciones de uso de cada producto y aclarar bien la fregona antes de volver a fregar, para que no queden restos que dejen marcas en el suelo. Y aunque este método ayuda a alargar su vida útil, la fregona no es eterna: cuando las tiras están muy desgastadas o el olor no desaparece ni con una limpieza a fondo, ha llegado el momento de cambiarla.

Al final, un truco tan sencillo como este puede ahorrarte dinero y dejar tu fregona como nueva en apenas unos minutos. Una bolsa, tres productos que ya tienes en casa y un buen secado son suficientes para despedirte de ese olor desagradable que tanto molesta al limpiar.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias