¿Dónde se inventó el ping-pong? El curioso origen
Aprende más sobre el origen de este deporte
Arthur Brooks, catedrático de Harvard, sobre la felicidad: "Las personas más felices son las que nunca dejan de aprender"
Pablo Neruda, poeta y premio Nobel de Literatura: "El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él"
Las chinches de cama llegan en otoño, pero podemos mantenerlas alejadas con algunos métodos caseros y sencillos

El ping-pong, también conocido como tenis de mesa, es uno de los deportes más populares de China. Sin embargo, su origen no está en el país asiático, sino en Reino Unido. Nació a finales del Siglo XIX, en la época Victoriana. El ping-pong surgió como una distracción para la alta aristocracia después de la cena en el club de tenis.
Así nació el ping-pong
En su origen, trataba de imitar de algún modo el juego del tenis cuando la lluvia o el frío impedían practicar este deporte en el exterior. Se utilizaban una serie de elementos cotidianos. La red estaba formada por una línea de libros, y se utilizaba un corcho de campán a modo de pelota. En cuanto a la raqueta, era simplemente la tapa de una caja de puros.
Este deporte poco a poco se fue haciendo cada vez más popular entre las clases altas de Inglaterra. Con el paso de los años recibió numerosos nombres: pequeño tenis, tenis de salón, tenis de mesa…
Se dejó de utilizar un corcho de champán como pelota, y se fabricó una pelota como tal con celuloide. El por qué surgió el nombre de ping-pong, se debe al característico ruido que hacía la pelota al rebotar.
Ya en el Siglo XX se inventó una especie de raqueta, fijando una superficie de caucho a la pala de madera.
La popularidad de este deporte fue aumentando en Estados Unidos y Europa, hasta el punto de que se llegó a celebrar un campeonato mundial no oficial en el año 1902.
En Rusia prohibieron la práctica de ping-pong ya que creían que tenía un efecto negativo para la vista de los jugadores.
En 1913 llegó a Asia, donde el deporte se ha convertido en una verdadera forma de vida.