Dos expertas nos explican qué color de oro usar según nuestra piel: «Apuesta por lo contrario»
Regalar una joya por San Valentín es un must. Ahora bien, ¿cuál elegir? ¿Oro blanco, amarillo o rosa? La respuesta nos la dan dos expertas: una en joyería y otra en colorimetría. Acertar con el color del oro en una joya depende del tono de la piel, pero casi mucho más tu personalidad. En rasgos generales, para tonos de piel cálidos, el dorado y oro rosa son excelentes opciones. En cambio, los tonos de piel más fríos pueden optar por oro blanco. En cuanto a la personalidad, si buscas elegancia clásica, el oro amarillo es ideal, mientras que el oro rosa puede reflejar un estilo más moderno y romántico. Pero siempre hay ciertos matices, ¡te los contamos!
La mentora de imagen personal, Mariuca Junquera, señala que nuestra preferencia por la gama de dorados o plateados no siempre es buena pista sobre nuestra armonía cromática. Esto quiere decir que nuestra elección no tiene por qué ser lo que más nos favorece, sino lo que más va con nuestra personalidad.
Oro amarillo, blanco o rosa…
Blanca López Casas, fundadora de Blanca Jewels, nos habla sobre la relación del color del oro con la personalidad. Así, el amarillo considera que va más en sintonía con las personas atrevidas que buscan «un toque vintage».
El oro rosa es para las románticas. Otorga «un plus elegante y combina con todo tipo de piedras». Se obtiene mezclando oro puro con cobre y, a veces, pequeñas cantidades de plata. En los últimos años, se ha convertido en el color por excelencia en los anillos de compromiso.
«El blanco es para la chica clásica», puntualiza Blanca y añade que «el oro blanco es un clásico que nunca pasará de moda». Mención aparte del platino, el cual lo considera perfecto para las personas que buscan exclusividad. «El platino ha sido y seguirá siendo el metal premium por excelencia».
Ahora viene la pregunta del millón… ¿A quién hacer caso? ¿A los gustos personales o lo que mejor sienta? Si vas a regalar una joya, lo mejor es observar su joyero pues es lo que realmente le hace sentir más cómoda, además de reflejar su estilo personal.
La colorimetría del oro
Si nos queremos ajustar a lo que mejor nos sienta y destaca, hay que fijarse en el tono de piel y, como explica Mariuca Junquera, «apostar por el contrario». Es decir, si tu piel es cálida, una joya en plateado destacará mucho más que en dorado, porque esta última tiende a empastar con la piel. «Lo mismo ocurre con las pieles frías, siempre van a destacar mucho más las joyas doradas».
La mentora de imagen concluye que la elección de un color de oro depende más de nuestra personalidad, o estado de ánimo, que de si nos favorece más o menos un color. «Es muy común que nuestra querencia a una u otra gama cambie con la edad, las estaciones del año, las tendencias, el estar más o menos bronceados…».
Lo último en Cool
-
La tercera mejor película de la historia del cine abandonará Netflix en los próximos días
-
Robert De Niro, actor, sobre el éxito: «Cuando las cosas van bien, mantente calmado, porque todos somos prescindibles»
-
El imperio inmobiliario de Leo Messi: sus mansiones millonarias en España, Argentina, Ibiza y Miami
-
Expertos en salud capilar coinciden: “La Nivea de lata azul es una crema buenísima, pero se convierte en la mascarilla nutritiva que necesita tu pelo si la combinas con aceite de coco”
-
Muere Jacobo Corsini Muñoz de Rivera, padre de la diseñadora Laura Corsini y fundadora de Bimani: «Te buscaré en tus lugares favoritos»
Últimas noticias
-
El Bayern alerta con la salud de Kompany: «Esta estable, pero los médicos aún no saben qué enfermedad tiene»
-
Podemos cuelga un vídeo de IA con Irene Montero lanzando rayos destructores a Eduardo Inda
-
Otro lío con un gol de Cristiano en el reto de llegar a los 1.000, el segundo tanto ‘fantasma’ de su carrera
-
Encarni, jubilada de 83 años, sobre la vivienda: «Con mi pensión, tuve que poner a mis 3 hijos de avales para poder seguir en la casa donde vivo»
-
Del Amazonas a Costa Rica: Latinoamérica salva a su fauna silvestre y la solución estaba en construir puentes en las copas de los árboles