María Sánchez, maquilladora: «A partir de los 50, hay que decirle adiós a las sombras oscuras, lo mejor para rejuvenecer la mirada es hacer una transición de tonos»
Una de las tendencias más utilizadas para abrir la mirada son los colores cálidos combinados con un acabado oscuro
Las tendencias en maquillaje se basan en las tonalidades de la piel, la policromía y las novedades del momento. Aunque, son numerosas las personas que creen que existe una edad máxima en la que el maquillaje debe presenciarse más para reducir arrugas o patas de gallo, cuando realmente es a partir de los 50 años cuando el maquillaje se torna hacia cosméticos sencillos y trucos concretos para aprovechar su aplicación completa en la piel.
Una de las zonas donde más se aprecia el paso de los años es con la caída del párpado y la maquilladora María Sánchez señala un truco imprescindible para disimularlo: «A partir de los 50, tienes que decirle adiós a las sombras oscuras en el párpado móvil, lo mejor para rejuvenecer la mirada es hacer una transición de tonos y añadir un toque de brillo».
¿Cómo debes aplicar las sombras?
Aquellas personas que tienen el párpado caído deben apostar por una sombra de ojos en tonos ahumados oscuros, ya que las sombras intensas hacen que el ojo parezca más pequeño y marca en mayor medida las arrugas. Sánchez recomienda inciar con una sombra clara por todo el párpado, creando una especie de velo translúcido que unifique la superfice y prepare la piel para que las sombras que se pongan por encima se combinen mejor.
Posteriormente, se debe aplicar un tono medio y mate que se difumine de manera correcta hacia arriba para que el color se pueda vislumbrar con el ojo abierto. La sombra más intensa se reserva para el extremo del ojo y se difumina hacia fuera buscando un efecto de elevación de mirada.