HolyHaus llega al barrio de Salamanca con una nueva forma de entender el deporte: «Antes de entrenar, pregúntate cómo te sientes»
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Hay días en los que el cuerpo pide intensidad, música a todo volumen y esa sensación de haberlo dado todo. Otros, en cambio, reclaman bajar las revoluciones, respirar, estirar y recuperar. De esa contradicción tan cotidiana nace HolyHaus, el nuevo espacio de movimiento que acaba de aterrizar en el barrio de Salamanca de Madrid con una filosofía tan sencilla como sugerente: antes de decidir cómo vas a entrenar, pregúntate cómo te sientes. «How do you feel today?» es el punto de partida de un concepto que quiere alejarse del gimnasio entendido como un lugar al que se entra, se entrena y del que se sale, para convertir el movimiento en una experiencia que también tiene que ver con el bienestar, la música, la estética, la recuperación y la comunidad. Detrás del proyecto están Alejandro y Mariana Frattini y Victoria Rentero, que han creado dos universos aparentemente opuestos, Hell y Heaven, Saint y Sinner, destinados, precisamente, a encontrarse.
Un gimnasio que empieza con una pregunta
La filosofía de HolyHaus parte de una idea que parece evidente, pero que no siempre tiene cabida en la cultura del fitness: no todos los días necesitamos lo mismo. «Echábamos en falta un lugar que entendiera que no siempre necesitamos lo mismo», explican sus fundadores. «Hay días en los que quieres intensidad, música y sudar; y otros en los que tu cuerpo te pide bajar el ritmo».
Por eso, HolyHaus no obliga a escoger una única manera de entrenar. Su universo se divide en dos grandes energías. Hell representa la fuerza, la intensidad y el desafío; Heaven, la calma, la recuperación y la conexión con uno mismo. Una dualidad que también está presente en la identidad visual del espacio y que resume su manera de entender el bienestar.
«‘How do you feel today?’ es una invitación a elegir desde la honestidad: quizá hoy necesitas desafiarte en Hell o quizá recuperar en Heaven. Las dos decisiones forman parte del progreso», cuentan.
La propuesta se completa con HolyStar, su signature class, concebida como el punto de encuentro entre ambos mundos. Porque aquí no se trata de elegir para siempre entre Saint o Sinner, sino de entender que las dos energías pueden formar parte de una misma rutina.
‘Hell’: cuando entrenar también es una experiencia
El universo Hell está diseñado para quienes llegan buscando intensidad. Sus clases duran 50 minutos y combinan entrenamiento, música, energía colectiva y una puesta en escena pensada para que la sesión se convierta en algo más que una sucesión de ejercicios.
La propuesta se divide en tres experiencias: HellBuild, HellBurn y HellTone. HellBuild se centra en la fuerza y en ganar potencia; HellBurn eleva las pulsaciones a través de una combinación de cardio y trabajo de cuerpo completo; y HellTone apuesta por movimientos más controlados y precisos, con inspiración en pilates.
«Son tres maneras diferentes de entrar en Hell. La elección depende menos de tu nivel y más de lo que te apetezca sentir ese día», explican.
Y esa idea de que cualquiera puede encontrar su sitio dentro de la sala es importante para sus creadores. «No hace falta experiencia: cada ejercicio puede adaptarse y nuestros trainers acompañan para que cada persona encuentre su intensidad».
La intención tampoco es convertir la clase en una competición. «Hell no consiste en competir con quien tienes al lado, sino en descubrir de qué eres capaz».
La música, además, ocupa un lugar protagonista. No funciona como simple banda sonora, sino como una parte esencial de la experiencia. La iluminación, el sonido y la temperatura están pensados para que desde el primer minuto el usuario sienta que ha entrado en un espacio diferente.
‘Heaven’: aprender que parar también forma parte del entrenamiento
En el extremo contrario aparece Heaven. Si Hell representa el esfuerzo y la intensidad, este universo reivindica algo que durante años ha quedado relegado a un segundo plano: la recuperación.
«Durante mucho tiempo confundimos progresar con hacer siempre más. Pero descansar, respirar y liberar tensión también es entrenar», sostienen.
La primera experiencia de este universo es Heaven Restore, una clase de 50 minutos basada en movilidad consciente, estiramientos, respiración guiada y movimientos fluidos de baja intensidad.
Aquí la idea de entrenamiento cambia. No se trata de terminar exhausto, sino de salir sintiéndose mejor que cuando se entró.
«El progreso no sólo sucede cuando aceleras; también cuando permites que el cuerpo asimile el trabajo», explican. «Una sesión de baja intensidad puede ayudarte a moverte mejor, recuperar y volver más fuerte. A veces, bajar el ritmo es exactamente lo que necesitas para avanzar».
Y Heaven no se quedará únicamente en Restore. Según adelantan sus creadores, el universo seguirá creciendo con nuevas propuestas relacionadas con la movilidad, la recuperación y la conexión entre cuerpo y mente.
HolyStar, cuando ‘Saint’ y ‘Sinner’ se encuentran
Si existe una clase capaz de resumir toda la filosofía de HolyHaus, esa es HolyStar. Durante 60 minutos, la experiencia recorre diferentes intensidades y combina fuerza, cardio, sculpt, control y recuperación.
«HolyStar es la esencia de HolyHaus: una experiencia que viaja de Hell a Heaven», cuentan. «Durante 60 minutos alternamos intensidad, control, fuerza y recuperación para trabajar cuerpo y mente como un todo».
La música vuelve a desempeñar un papel fundamental en ese recorrido, acompañando la transformación de la energía a lo largo de la sesión.
«No sales siendo únicamente Saint o Sinner. Sales convertido en Angel».
La propia identidad del centro nace de esa dualidad. Su símbolo reúne diferentes lecturas y, como explican sus fundadores, en sus curvas se esconden dos S, las de Saint y Sinner. Al mismo tiempo, el símbolo puede evocar una A, relacionada con la energía Angel de HolyStar. Fuerza, calma y equilibrio quedan así reunidos en una misma identidad.
Entrenar bajo luz infrarroja
Otro de los elementos diferenciales de HolyHaus es la incorporación de paneles de luz infrarroja en el techo. Las experiencias podrán realizarse bajo esta tecnología, creando un ambiente cálido y envolvente que, en las clases con calor, alcanzará aproximadamente entre 30 y 32 grados.
«No buscamos simplemente entrenar ‘con mucho calor’, sino crear una experiencia sensorial diferente», explican. «El cuerpo entra antes en temperatura, el ambiente invita a concentrarse y la sesión se vive de una manera mucho más inmersiva».
La propuesta, eso sí, no obliga a entrenar siempre con calor. La programación combinará sesiones con infrarrojos y otras sin ellos, para que cada persona pueda elegir en función de cómo se encuentre y de lo que busque ese día.
«La principal diferencia es cómo se siente la sesión», cuentan. «El calor infrarrojo crea un ambiente envolvente que intensifica la experiencia desde el primer minuto. Sudas más, conectas mucho con el cuerpo y sales con esa sensación tan especial de haberlo soltado todo».
En paralelo, las clases sin calor mantienen otra atmósfera, más neutra, orientada al trabajo de fuerza, intensidad y precisión.
Un lugar al que quedarse después de entrenar
La experiencia no termina cuando acaba la clase. De hecho, una de las apuestas de HolyHaus está precisamente en conseguir que el usuario tenga motivos para quedarse.
Para ello nace HolyCorner, concebido como el corazón social del proyecto. Un espacio donde recuperar, tomar algo y, sobre todo, relacionarse con otros miembros de la comunidad.
«No queríamos diseñar un lugar del que la gente saliera corriendo al terminar la clase», explican. «HolyCorner será un punto de encuentro para recuperar, tomar algo y conectar con la comunidad».
La propuesta incluirá smoothies, entre ellos opciones con proteína, y colaboraciones relacionadas con nutrición y suplementación. HolyHaus contará con BeLevels para esta parte de la experiencia, con productos como colágeno, creatina o magnesio, y también colaborará con Suprey en la parte de electrolitos.
La filosofía no consiste, sin embargo, en imponer una determinada manera de cuidarse. «No queremos imponer una única manera de vivir de forma saludable, sino acercar herramientas y enseñar a utilizarlas», señalan.
La programación también buscará que HolyCorner sea un espacio vivo. Cada mes habrá diferentes activaciones, desde talleres y formaciones hasta clases especiales con DJ y otras experiencias vinculadas a la música, el bienestar y la creatividad.