El coche joya de Denza y Chopard alcanza los 700.000 euros en una subasta benéfica con relojes de lujo incluidos
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La automoción eléctrica ha dejado grandes momentos este año. Sin duda, los lanzamientos de diferentes firmas han dado mucho de qué hablar, pero, entre ellos, hubo uno que no pasó desapercibido. ¿Acaso el mercado del lujo se podría imaginar que el primer coche joya iba a ser impulsado por motores de batería? Quien hizo esto posible fue la alianza entre Denza, la firma prémium de BYD, y la histórica casa de alta joyería Chopard. Una alineación inesperada que irrumpió en ambos sectores, dejando una gran sorpresa entre los aficionados. ¿Pero qué hay realmente detrás de este tipo de lanzamientos? Ni más ni menos que una estrategia de mercado.
No es de extrañar: lo que tenemos delante no es un modelo cualquiera. En esta fusión entre joyería y conducción eléctrica hay más que contar que una fachada y tecnología. Pero quizá lo mejor sea presentarla para así comprender qué es lo que hace tan especial al modelo. Desde luego, lo que ha despertado en el gran público es una extraña sensación de necesidad.
Llegar a golpe de lujo
Antes de nada, hay que formular una pregunta: antes de que este vehículo saliera a subasta, ¿quién conocía la firma Denza en Europa? Su matriz BYD sí que llevaba tiempo asentada, pero su vertical de lujo, sin embargo, había permanecido como una firma de nicho en el mercado japonés.
Lo que realmente oculta esta alineación es una auténtica estrategia de lujo por parte de la marca. Denza se lanzó al mercado en 2014; sin embargo, llegó a Europa a mediados del año pasado. ¿Y cómo irrumpir en un mercado donde compite con firmas tan legendarias como Lamborghini, Porsche o Ferrari? Pues a golpe de lujo.