Cool
CASA DE MÉXICO

Casa de México presenta en Madrid su espectacular altar del Día de Muertos: «Una de las tradiciones más queridas de México»

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

En México, una de las tradiciones más ricas toma forma el último día de octubre. Es entonces cuando se abre un portal entre el mundo de los vivos y los muertos, dejando a las familias una noche para reunirse de nuevo. «Es una celebración que nos recuerda que la muerte forma parte de la vida y que las personas que queremos permanecen con nosotros a través de la memoria, las historias y los afectos», nos cuenta Ximena Caraza Campos, directora general de Fundación Casa de México en España. Todos los años, esta embajada cultural del país mexicano abre sus puertas para dejar al público embriagarse de esta tradición y permite al público madriñeño disfrutar de una de las consecuencias más bonitas de esta tradición: el altar de muertos.

En palabras de Ximena Caraza, referirnos al altar implica hacer referencia a «una de las tradiciones más queridas de México». Consiste en montar un espacio sagrado y temporal en los hogares para recibir y honrar a las ánimas de los seres queridos que ya fallecieron. El altar se puede visitar en Fundación Casa de México en España del 2 de octubre al 8 de noviembre, con acceso gratuito. Este se puede visitar por cuenta propia o con visitas guiadas que duran 20 minutos y que requieren reserva previa por aforo. Pero lo más sorprendente es el paso a paso.

Además, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, este año la celebración se extiende a otros espacios de la ciudad: la Montaña de los Gatos, Centro Centro y el Invernadero de Arganzuela. «Nos encanta que el Día de Muertos pueda salir de Casa de México y llegar a otros rincones de Madrid, acercando esta tradición a nuevos públicos y convirtiéndola en una celebración compartida por toda la ciudad», añade.

Arte y tradición como icono

Preparar todo lo que conlleva levantar esta oda a la tradición «es un trabajo que comienza prácticamente un año antes», explica Caraza. Porque la preparación conllega un trabajo previo para conseguir que toda la maquinaria creativa fluya a la perfección. «Cada edición requiere un proceso de investigación, conceptualización y diseño, además de la selección de los elementos artísticos y artesanales que darán vida al proyecto». Después viene todo el trabajo de producción y montaje, «que implica la coordinación de equipos de trabajo internos y externos», añade.

(Foto: @casademexicoenespana)

Hablamos de esta tradición como una obra de arte porque son artistas locales quienes lo realizan. «Cada año invitamos a una persona creativa, un diseñador, una diseñadora, un productor o una productora, o alguien de México que sienta una pasión especial por esta tradición y por los altares de muertos, para que desarrolle su propia interpretación».

De este modo, apunta Ximena Caraza, consiguen desde Fundación Casa de México en España «que cada edición tenga una personalidad propia y que quien la conciba pueda aportar su sensibilidad y su mirada, siempre respetando el significado profundo de esta celebración». En esta ocasión, el altar ha sido diseñado por la artista mexicana Beatriz Redo. También se pueden encontrar diversas calaveras realizadas en la técnica de la cartonería por los artesanos Raimundo Amezcua y Marta Linares.

(Foto: @casademexicoenespana)

Un homenaje a Agustín Lara

Otro de los puntos de este altar es que cada año se realiza en homenaje a una personalidad mexicana. Este año, el atar fue levantado en homenaje a Agustín Lara (1897-1970), el inolvidable Flaco de Oro. Fue mundialmente conocido como uno de los autores de boleros y música romántica más importantes de la música hispanoamericana. «Su obra tiene un vínculo muy especial con España y, particularmente, con Madrid, a la que dedicó el célebre chotis Madrid».

(Foto: @casademexicoenespana)

La inspiración de fondo fueron las montañas y los cementerios de Michoacán. Por ello, elementos tradicionales como los alimentos o los instrumentos musicales conviven con las mariposas. «Queríamos evocar ese momento en el que las familias se reúnen para recordar simbólicamente a sus seres queridos», añade Caraza. La historia es curiosa: en la región de Michoacán, durante los meses de octubre y noviembre, se da la migración de una mariposa que siempre acompaña a las familias en estas fechas.

Ambos pilares se fusionan en un recorrido en el que la directora de la fundación explica que buscaban que «la música de Agustín Lara acompañara todo el recorrido, de manera que el visitante no solo contempla el altar, sino que también se adentra en su atmósfera a través de sus canciones. Su figura aparece junto a un piano y está acompañada por calaveras elaboradas con la técnica tradicional de la cartonería».

(Foto: @casademexicoenespana)

Como novedad, «hemos incorporado un altar dedicado a las mascotas, porque también forman parte de nuestra vida y de nuestros afectos. Queremos que cada persona encuentre en esta celebración una manera propia de conectar con la memoria y con quienes siguen presentes en su corazón».