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El secreto de la vitalidad de Cher a los 77 años: la decisión clave que cambió su vida

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Cher lleva décadas construyendo una idea muy concreta de lo que significa envejecer sin rendirse al tiempo. A sus 77 años, la artista sigue apareciendo con una vitalidad que no sólo se asocia a la genética o a la cirugía estética, sino a una decisión clave que tomó hace más de tres décadas: cambiar de forma radical su estilo de vida en 1991 tras consultar a un nutricionista deportivo. A partir de ese momento, su enfoque hacia la alimentación, el ejercicio y el bienestar se volvió mucho más estricto y consciente, con una disciplina que ha mantenido de forma constante y que, según su entorno y varias entrevistas, explicaría buena parte de su energía actual.

La decisión que lo cambió todo en 1991

El punto de inflexión en la vida de Cher llegó cuando decidió trabajar con el nutricionista Robert Haas, quien le propuso un programa de bienestar basado en una alimentación más limpia y equilibrada. A partir de ahí, la cantante empezó a modificar hábitos que había mantenido durante años: redujo el consumo de lácteos, eliminó el queso por su alto contenido en grasa y colesterol, y sustituyó alimentos refinados por opciones integrales.

Ese cambio no fue puntual ni estético, sino estructural. Incorporó cereales integrales, legumbres, verduras y frutas como base de su dieta, y redujo de forma notable el azúcar refinado, apostando por opciones naturales para satisfacer el apetito dulce. El enfoque, inspirado en las directrices de lo que se conoce como dieta Harvard, se basa en una alimentación rica en nutrientes y baja en grasas saturadas y ultraprocesados.