La estación espacial china Tiangong-1 se desintegra sobre el Pacífico Sur
Antonio Turiel, científico: "En 2035 en España se espera alcanzar los 50 grados si no ponemos límites reales al cambio climático"
Austria ya es un ejemplo para España: lleva 20 años usando una máquina que renueva las vías del tren completas de una sola pasada y sin parar el tráfico ferroviario
Arabia Saudí pone a prueba las leyes naturales: levanta una estación de esquí en el desierto para celebrar los Juegos de Invierno
Nunca jamás en la historia de la astronomía una estación espacial a la deriva había generado tanta expectación. Tiangong-1 se había convertido en un tema viral durante las últimas semanas. Medios de todo el mundo han informado cada día sobre el estado de un laboratorio espacial que se dirigía hacia la Tierra a altas velocidades. Muchos han sido los cálculos estimados por los expertos, incluso algunos instauraban a España como uno de los posible puntos de colisión, sin embargo, no parece haberse cumplido ninguno de las suposiciones primarias. Tiangong-1 se ha desintegrado sobre el Pacífico Sur sin dejar heridos a su paso. Te lo contamos.
Un asteroide artificial

Después de un año entero precipitándose hacia la superficie terrestre, la estación espacial china Tiangong-1 ha contactado con nuestro planeta en el Pacífico Sur. Todo ha sucedido a las 2:15 hora española en un punto muy lejano del que se esperaba en un primer momento y 30 minutos antes de lo que predijeron los expertos.
La Agencia Espacial China esperaba que la colisión se produjera al sur del océano Atlántico, justo en frente de la costa de la ciudad de Sao Paulo. Sin embargo, parece que los cálculos han fallado, una vez más, ya que el laboratorio no tripulado ha caído a miles de kilómetros del noreste de Nueva Zelanda. Eso sí, la velocidad de 27.000 km/h que este proyectil llevaba ha conseguido que la estación haya quedado desintegrada casi al completo debido a la acción de la atmósfera.
Después de más de siete años a pleno funcionamiento y uno más a la deriva, la estación espacial china Tiangong-1 por fin se ha desvanecido como un pequeño meteorito. Un asteroide artificial que no ha causado ningún tipo de daño y del que la Agencia Espacial Europea aseguraba que la probabilidad de que cayera sobre territorio poblado era 10 millones de veces más pequeña que ser alcanzado por un rayo. Por el momento, la única previsión que se ha cumplido.