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Palma aprueba la demolición de los edificios anexos a la antigua prisión pero no la ejecutará hasta expulsar a los okupas

El Ayuntamiento remarca que se ejecutará "con todas las garantías" y en coordinación con los servicios sociales

La cárcel vieja de Palma convertida en un hotel: personas con maletas se hospedan entre ratas y basura

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El Ayuntamiento de Palma aprueba la demolición de los edificios anexos a la antigua prisión, pero no la ejecutará hasta expulsar a los okupas que, en un número indeterminado, sobreviven en estos ruinosos edificios, como ya sucediera con los que había en el hoy tapiado centro penitenciario.

La Junta de Gobierno también ha iniciado el expediente de contratación de estos derribos, que cuentan con más de 423.000 euros de presupuesto y cuya aprobación era imprescindible, ya que no se puede iniciar el proceso de desalojo sin disponer de un plan de demolición, dado que eso paralizaría el proyecto.

El Ayuntamiento de Palma ha informado de que la recuperación del inmueble se ejecutará «con todas las garantías» y en coordinación con los servicios sociales municipales, que ofrecerán alternativas de atención y derivación a los recursos disponibles a los actuales residentes.

«No tendría sentido hacer una actuación sin tener prevista la siguiente», ha remarcado la portavoz municipal, Mercedes Celeste. El proceso de desalojo no será de un día para otro, si tenemos en cuenta que para desalojar a los okupas de la antigua prisión hoy tapiada, el Ayuntamiento tardó cinco meses en completar la operación, desde que arrancó el proceso a finales del pasado mes de febrero.

El Ayuntamiento de Palma ponía así fin a la ocupación de un recinto municipal como es la antigua prisión, que se había prolongado durante más de una década y que había generado problemas de convivencia y seguridad, afectando tanto a los vecinos del entorno del barrio de Cas Capiscol como a la comunidad educativa del centro escolar cercano.

Derribo en Joan Miró

Por otra parte, el Consistorio palmesano ha aprobado por la vía de urgencia el proyecto de demolición del edificio situado en el número 43 de la avenida Joan Miró, junto con su expediente de contratación de obras, que cuenta con un presupuesto de más de 669.000 euros.

El inmueble está declarado en situación de ruina técnica, por lo que se procederá a su derribo para liberar el solar y ejecutar un nuevo vial para peatones que permita conectar la avenida Joan Miró con la plaza Mediterránea.