Locura sobre ruedas en Mallorca: cazado un hombre circulando con patines en plena Vía de Cintura de Palma
Un vídeo muestra al individuo invadiendo los carriles de circulación al límite del arcén
Maniobra criminal en la Vía de Cintura de Palma: intenta sacar de la carretera a su rival durante un salvaje pique nocturno
Un insólito y gravísimo suceso ha generado un profundo estupor y gran indignación entre los conductores que transitaban por las carreteras de Mallorca. Un hombre fue captado en vídeo mientras circulaba sobre patines por la Vía de Cintura de Palma, reconocida como una de las arterias de alta velocidad más transitadas y concurridas de toda la isla.
El individuo avanzaba rozando la línea del arcén e invadiendo de manera recurrente el carril de circulación, un espacio por el que los vehículos a motor transitan habitualmente a velocidades elevadas. Los hechos ocurrieron a plena luz del día, concretamente en el tramo de acceso a la vía rápida desde la rotonda de la calle Manacor.
La temeraria escena dejó atónitos a los automovilistas que presenciaban la secuencia. De hecho, uno de los conductores que circulaba por el lugar decidió inmortalizar el peligroso momento grabando las imágenes con la cámara de su teléfono móvil.
Desde el punto de vista estrictamente legal, la normativa estatal de tráfico resulta completamente tajante y clara ante este tipo de conductas en las carreteras. El Reglamento General de Circulación cataloga a las personas que se desplazan sobre patines, monopatines o patinetes sin motor bajo la figura jurídica de peatones. En consecuencia, se les aplican de manera rigurosa y estricta las limitaciones y restricciones de acceso a las vías de alta velocidad:
- Prohibición absoluta en autovías: La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial prohíbe de forma explícita el tránsito de peatones por autopistas y autovías. Este veto radical se extiende sin excepción alguna a los arcenes de las carreteras.
- Invasión de la calzada: Ocupar o invadir el carril de circulación en este tipo de vías rápidas, donde los límites de velocidad máxima oscilan habitualmente entre los 80 y los 120 km/h, constituye una infracción grave que conlleva sanciones económicas que varían entre los 80 y los 200 euros.